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«El dilema de la Quinta Avenida»

En el 2015, comerciantes y ciudadanos de Playa del Carmen informaron a Noticaribe que: «… la Quinta Avenida de Playa del Carmen, verdadera columna vertebral y rostro de este destino, luce descuidada por la falta de atención y mantenimiento: los adoquines están rotos y despintados, las bancas destartaladas y remendadas y hasta se observan cacharros abandonados en plena zona peatonal».

En la nota, el corresponsal añade que: «Algunas de las bancas de madera que se colocaron durante la última remodelación de la popular Quintana Avenida, hace ya varios años, no sirven para sentarse o son sostenidas por piedras. Otras, en su centro, tienen plantas sin podar o son usadas para colocar bolsas de basura, lo que exhibe la falta de atención y deficiencia de los servicios públicos, a lo largo de la vía más
importante de la ciudad para la actividad turística. El tramo más descuidado es el que va de la Calle 4 hasta la Avenida Constituyentes, que es la parte más antigua de la zona peatonal de Playa del Carmen, y por donde cada día transitan miles de turistas de todas las partes del mundo».

La preocupación de la ciudadanía en general, y de los prestadores de servicios turísticos en particular, data desde mucho antes del 2015; pero fue en esa época que se intensificaron los reclamos a las autoridades municipales, porque ya desde entonces la Quinta Avenida mostraba señales de deterioro.

Al año siguiente, habitantes de la zona expresaron que: «Es muy desagradable que a cada rato se estén regando las aguas negras aquí: sale con restos de basura y hasta con heces fecales… Porque eso sí, ahora que ya está Aguakán y no CAPA, esta empresa te cobra lo que quiere». En esa ocasión, nuevamente algunos prestadores de servicios turísticos se quejaron a las autoridades, pues: «no es la primera vez
que ocurre un evento así» —dijeron los entrevistados—. Pero el problema no es un hecho aislado, porque: «Estos derrames de aguas negras suceden en promedio unas tres veces al año y se suman a otros puntos donde también ocurren, como la Quinta Avenida, Constituyentes y la calle Primera Norte» — notificaron los afectados.

En fechas posteriores, «Una vez más un rebosamiento de aguas negras se registró en la Quinta Avenida. El sitio exacto donde sucedió este evento fue en la Quinta Avenida con calle 14 bis…, donde se sitúan restaurantes y comercios…» —señaló el mismo diario—. Uno de los comerciantes entrevistados añadió a la nota que: «… este desperfecto es de los puntos más negativos que observan los turistas, por lo que
pidió que se le diera pronta solución, pues ha sucedido que, debido a esta situación, los visitantes optan por no consumir en los negocios aledaños, por el mal olor que se esparce».

Todos los que tenemos más de diez años viviendo en Playa del Carmen, sabemos que la Quinta Avenida lleva más de 12 años sin ser atendida. Asimismo, que los justos reclamos de la ciudadanía, restauranteros y comerciantes no surtieron efecto, porque las autoridades municipales de los trienios anteriores no prestaron la debida atención ni destinaron recursos para darle el mantenimiento requerido.

Teniendo en cuenta todo este derrotero, y que el estado de deterioro de la Quinta Avenida se agudizó mucho más en los últimos cinco años, era de suponer que el inicio del proyecto de remodelación y acondicionamiento de la Quinta Avenida, el cual incluirá algunas calles aledañas y el parque Fundadores, fuera acogido con absoluto beneplácito por la inmensa mayoría de los habitantes de nuestra municipalidad.

Sin embargo, ahora, hay ciudadanos, incluso empresarios, que no están de acuerdo con la remodelación. Y esto llama mucho la atención, puesto que las críticas carecen de fundamento lógico, en el sentido estricto de la palabra, ajustándonos a la realidad objetiva, es decir, al hecho histórico de la necesidad urgente de mejorar la infraestructura de la Quinta Avenida, de una manera eficiente. ¿Qué significa
esto? Debemos contemplar dos aspectos muy importantes: 1)- la remodelación debe ajustarse a las necesidades materiales e infraestructurales derivadas de esos doce años de completo abandono, por parte de los gobiernos priístas y panistas anteriores; y 2)- la finalidad esencial del proyecto debe enfocarse en fortalecer la imagen turística de Playa del Carmen, en aras de vigorizar su posicionamiento
como uno de los destinos vacacionales más importantes y preferidos de América Latina y el mundo.

A tan solo un día de haberse hecho oficial la noticia, un grupo de personas de nuestra ciudad se ha mostrado inconforme con el proyecto presentado, cosa que ya, desde este preciso instante (por su transparencia), debió generar cierta confianza, puesto que algo así no tiene precedentes en el derrotero político-administrativo de Solidaridad.

Pero bueno, concentrémonos en las opiniones. ¿Por qué no están de acuerdo? Unos alegan que no es buen momento para hacer obra pública, pues, estamos atravesando una pandemia. Otros plantean que el presupuesto debe destinarse para la emergencia. En lo que concierne al gasto de las operaciones, están los que aseguran que el presupuesto destinado para la obra es mucho, y que eso indica que hay
corrupción. Y, por último, están los que no les agrada mucho el concreto, y prefieren la arena en los pies. La libertad de opinión es un derecho constitucional. Por tanto, para que dicho ejercicio sea un acto fundado, la pluma debe desplegarse con auxilio del prisma de Galileo, para poder cumplir con el sagrado deber periodístico de la incesante búsqueda de la verdad, con objetividad.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el actual gobierno municipal, dirigido por la presidenta Laura Beristain, desde un inicio atendió el viejo reclamo de los ciudadanos y comerciantes en torno a la remodelación. Por tanto, el presupuesto para este proyecto ya estaba aprobado con anterioridad y no tiene nada que ver con lo que se destinó para la emergencia sanitaria. Por otro lado, comenzar con los
arreglos ahora que la economía está paralizada, permite avanzar más rápido antes que la etapa de recuperación económica llegue a su máximo nivel. En este punto, «la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya apoya la remodelación de la Quinta Avenida durante la etapa de relanzamiento del destino, porque no afectará su imagen… En rueda de prensa virtual ofrecida por Conrad Bergwerf, presidente de la organización, sostuvo que es prudente que el ayuntamiento realice la remodelación en la temporada baja de llegada de turismo y no en la temporada alta; contrario a lo que el Consejo Coordinador Empresarial pedía, que suspendieran la obra hasta el próximo año».

Como dato relevante, cabe añadir que el proyecto de remodelación, atendiendo al viejo reclamo de diversos sectores de la municipalidad, tanto de organizaciones sociales como del sector empresarial, después de haber sido analizado rigurosamente por parte de los expertos en la materia, se sometió al escrutinio de la ciudadanía, en diversos espacios y foros de debate. En todos los casos recibió el apoyo de la mayoría. Todo este proceso quedó registrado en la documentación oficial, la cual está disponible a los interesados, quienes pueden solicitarla sin dificultad a través de Transparencia.

En concreto, el proyecto no es algo nuevo ni tiene un trasfondo: se socializó en varios frentes después de muchas reuniones; pero, con la llegada masiva del sargazo, un grupo de empresas solicitó que el proyecto se llevara a cabo después de la recuperación, y se puso fecha: para el 15 de abril del 2020.

¿Qué es en realidad lo que se pretende remodelar? Según la Caja de datos publicada en los boletines oficiales, el proyecto contempla:

1. Limpieza y retiro de elementos que obstruyen la circulación: teléfonos públicos inservibles, cajeros automáticos desordenados, estructuras comerciales invasivas.
2. Sustitución de adoquín por adocreto con mayor durabilidad, permeabilidad y mejor apariencia, con una imagen singular para esta emblemática calle.
3. Los equipamientos urbanos se ubicarán en las intersecciones y en las bajadas a playa, para no dificultar la circulación: racks para bicicletas, bancas, botes de basura y estelas informativas.
4. Se reemplazarán las luminarias, buscando que la iluminación sea homogénea y cálida, sin restarle fuerza a los locales comerciales.
5. Se mantendrán los árboles existentes y se reforzará con nuevas especies de la región, en las calles perpendiculares y donde sea necesario, buscando ampliar el área de sombra.

La remodelación busca integrar todo el cuadrante delimitado al oeste entre la calle 10 y la playa y al oriente, por la calle 14. Consistirá en: rehabilitación de adoquines con mayor permeabilidad, mejora de luminarias, corrección de niveles, pozos de absorción en secciones inundables, modernización del mobiliario urbano, así como la dignificación de todas las entradas a la playa. Asimismo, se hará el
replanteamiento de los árboles de la avenida, para lograr una sombra amena para el paseo.

En el parque Fundadores se mantendrán los elementos emblemáticos, tales como, por ejemplo: la Iglesia del Carmen y el Portal Maya. Se busca resaltar la belleza del mar y la playa. Este espacio se convertirá en un gran anfiteatro con el mar vestido de azul turquesa como telón de fondo. Se ampliarán visual y físicamente los límites del parque, integrando las calles perpendiculares y el paseo marítimo. El parque mejorará la fluidez entre el muelle y la Avenida Juárez, a través de la integración de rampas, logrando una ciudad inclusiva, con accesibilidad universal.

Cuatro empresas ganaron los contratos de obra mediante licitación pública, y la ejecución se dará en varios frentes simultáneos, en busca de mayor rapidez en sus procesos.

La obra está contratada para un período de 150 días; pero se buscará concluir la Quinta Avenida en el segundo mes, para no afectar a los comercios una vez que inicie la recuperación económica.

Como se puede apreciar, el proyecto está justificado. Además, no representa un obstáculo en el trabajo coordinado interinstitucionalmente que realiza el municipio, con la finalidad de atender su prioridad actual más importante: la emergencia sanitaria y los efectos del COVID-19.

Toda crítica es válida, siempre y cuando el objetivo sea el bien de la comunidad. La Quinta Avenida es unos de los lugares más representativos de Playa del Carmen; es tan conocida en el mundo como su similar neoyorquina. Demás está decir que su remodelación no puede ser solo de retoques: debe ser profunda, ajustada a las necesidades y a los nuevos tiempos; pero sin perder su esencia sociocultural.

Es evidente que lograr consenso es una ardua tarea que demanda de los gobernantes, no solo buenas intenciones, sino, el dominio del arte de la comunicación social. Lo mismo se puede decir de los ciudadanos, cuya libertad de expresión deben asumirla como un acto responsable, al cual debe dedicársele todo el tiempo necesario, en virtud de que los buenos juicios no surgen por obra y gracia de la imaginación, sino de la investigación y la información fáctica.

Así que, ¡a darle que es mole de olla!

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Opinión

La insoportable crisis cíclica del capitalismo

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DIVERGENTE

La insoportable crisis cíclica del capitalismo

Eduardo De Luna

El capitalismo, la economía de mercado y el control de sociedades a partir del miedo son tópicos que se han vuelto a escuchar en distintos círculos de análisis social a partir de la pandemia por Covid 19.

El análisis de las situaciones laborales, la nueva normalidad, las obligaciones incumplidas por parte de empresas en todo el mundo y, especialmente, en México hoy son tema obligado de reflexión, al igual que el afán (neoliberal le llaman) de generar expectativa de crecimiento económico a partir de capitales ficticios (crecer empresas con deuda) y de urgir medidas de rescate financiero para salvar lo que malas administraciones no pudieron prevenir: la crisis cíclica del sistema económico.

Este concepto de crisis cíclica o destrucción de capitales no es nuevo, ha sido estudiado rigurosamente al analizar el sistema capitalista de producción, el cual ante la baja en las tasas de ganancia, induce la crisis para contrarrestar la caída por superproducción de capital lo que produce ruina de empresas, desempleo y la consecuente desvalorización de la fuerza de trabajo, condiciones que aprovechan las empresas que salen bien libradas, para aumentar ganancias de manera más rápida que el incremento de la inversión correspondiente. Es el A-B-C del manual en este sistema.

Ante este modus operandi del capital, las empresas en México, me refiero a las pequeñas y medianas, están en condiciones de desaparecer, ya que desde un principio y por impulso de políticas públicas, fueron creciendo al amparo de capitales ficticios, la deuda como motor de desarrollo y fortaleciendo de paso al sistema bancario en el país, no hace mucho se tuvo que recurrir a un rescate bancario con cargo a todos los mexicanos (Fobaproa) con afán de perpetuar este diseño económico.

Lo malo es que no le avisaron a los entusiastas emprendedores del país, quienes por desconocimiento o falta de preparación, no consideraron este escenario, el cual, como se ha dicho, es recurrente. Sin embargo, no todo está perdido en esta pandemia por Covid 19 en México, la inversión en infraestructura pública y la derrama económica que se genera alrededor de estas obras, puede evitar la desvalorización de la fuerza de trabajo y hackear la crisis recurrente en el sector que más impacta, la clase trabajadora.

Al momento, el plan del estado mexicano es generar empleos a partir de obras públicas, el Tren Maya, el plan del istmo, la refinería en Dos Bocas, así como la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles, este modelo es replicado en municipios y estados afines al gobierno central, no así en estados como Jalisco y Guanajuato que ya han anunciado la contratación de deuda para superar la contingencia, deuda que será cubierta vía impuestos ciudadanos.

Este modelo no resolverá la situación de fondo, pero impactará positivamente en millones de familias ya que cada peso que el gobierno pague a estos trabajadores, se dividirá en por lo menos cinco entes económicos, propiciando derrama sin contratación de deuda pública. Esta es la estrategia de recuperación económica inicial y estaremos atentos al desarrollo de la misma para documentar e informar.

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Opinión

“El coronamachismo, la otra pandemia”

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Por: Ivonne Acuña Murillo

La emergencia sanitaria mundial provocada por la propagación de la enfermedad de Covid-19 ha dejado con una escasa cobertura mediática a otros fenómenos que, antes de la pandemia, recibían una mayor atención. La violencia ejercida en contra de las mujeres es un claro ejemplo no sólo de dicha disminución, sino de uno de los graves efectos colaterales producidos por la reclusión forzada a que se han visto sometidas la gran mayoría de sociedades en el mundo. Este efecto comienza a ser identificado como un virus que se propaga peligrosamente, el “coronamachismo”.

Calificar como “pandemia” a la violencia ejercida en contra de las mujeres supone, como es frecuente en las Ciencias Sociales, tomar prestado un término de las ciencias llamadas “duras”, “exactas” o “naturales”, como la medicina, para aplicarlo a un fenómeno social que bien puede ajustarse al contenido conceptual del término.

Esto es, si “pandemia”, de acuerdo con el diccionario médico-biológico, histórico y etimológico Dicciomed, se define como una “enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”, bien puede hablarse de la violencia en contra de las mujeres como una enfermedad social que se extiende a muchos países y que ataca a una parte importante de individuas de esos países.

Ahora bien, de la pandemia COVID-19 se sabe que es provocada por un virus que es 96-97% genéticamente similar al SARS-CoV-2 que se encuentra en murciélagos, pangolines y serpientes, de donde se piensa que pasó a nuestra especie entre octubre y noviembre del 2019. “Por su similitud al SARS-CoV, el virus de la pandemia del SARS del 2003, se concluyó que es una variante de este virus, del cual recibió su nombre.” (Morris Strauch, “¿Quién es SARS-CoV-2?”).

“Otros miembros del género betacoronavirus que infectan al ser humano incluyen los virus de la gripa HCoV-OC43 y HCoV-HKU1, y el virus del Síndrome Respiratorio de Medio Oriente, MERS-CoV. En general, del 15-30% de los resfriados comunes son causados por coronavirus, HCoV, incluyendo a los del género alfacoronavirus: HCoV-229E y HCoV-NL63.” (idem).

Es así como se popularizó el término “coronavirus”, al cual se considera causante de la enfermedad denominada “Covid-19” o “Síndrome respiratorio agudo severo”.

Por asociación, comienza a popularizarse un nuevo término: “coronamachismo”, para hacer referencia al virus que provoca la enfermedad social conocida como “violencia de género en condiciones de confinamiento en casa en tiempos de Covid-19”.

Siguiendo con las puntualizaciones se debe decir que en el Artículo 1 de la Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (1993) se define a la “violencia de género” como: “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.

Por extensión, se puede decir que el “coronamachismo” es un virus que provoca la enfermedad social caracterizada por actos de violencia, daño o sufrimiento físico, económico, sexual o psicológico agudo severo sobre las mujeres en condiciones de confinamiento forzado durante la pandemia del Covid-19, que obliga a las víctimas a pasar más tiempo en el mismo espacio que su victimario.

Esta propuesta de definición es necesaria, toda vez que la “violencia de género” no es, ni por error, un fenómeno nuevo, por lo que la precisión en el lenguaje se hace imprescindible. Lo son igualmente los datos que sustentan, como en el caso del tipo de virus que causa la enfermedad del Covid-19, la afirmación de la existencia y propagación del virus del “coronamachismo” y de la enfermedad social que provoca.

Violencia contra las mujeres durante el confinamiento

Así como el SARS-CoV-2 se ha propagado a un gran número de países, a 114 cuando, el 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió reconocer al Covid-19 el carácter de pandemia, a 187 actualmente, el coronamachismo también se ha diseminado por el mundo, en un contexto en el cual 4000 millones de personas en 90 países se encuentran en situación de confinamiento.

De acuerdo con ONU Mujeres, en los últimos 12 meses, 243 millones de mujeres y niñas de todo el planeta, cuyas edades van de los 15 a los 49 años, han sufrido violencia sexual o física por parte de un compañero sentimental. Con el avance de la pandemia y el confinamiento, el organismo internacional plantea la probabilidad de que esta cifra aumente provocando múltiples efectos en el bienestar de las mujeres, su salud sexual, reproductiva y mental y sobre su capacidad de participar y aún de liderar la recuperación económica y social, una vez termine la emergencia sanitaria.

En países como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Singapur, Canadá, Chipre, Francia, Alemania, España, Australia, Rusia, Reino Unido y los Estados Unidos, autoridades gubernamentales y grupos de la sociedad civil que defienden los derechos de las mujeres han detectado un aumento de las denuncias de violencia doméstica y mayor necesidad de protección durante la crisis.

En Estados Unidos, por ejemplo, algunos departamentos de policía han registrado un aumento en las llamadas de auxilio que va del 12 al 22% dependiendo de la ciudad de que se trate, aunque se afirma que estos números ocultan la magnitud del problema, toda vez que no siempre las víctimas tienen oportunidad de denunciar.

Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Francia, las llamadas aumentaron en un 30%; en España, 12.4%; en Colombia, 91%; en Chile, 70%; en Argentina, tan sólo el primer día de cuarentena, 20 de marzo, 41 mujeres denunciaron violencia de género y, de acuerdo con la Agencia EFE Internacional, entre el 20 de marzo y el 2 de abril, el Gobierno argentino ha registrado 12 feminicidios.

ONU Mujeres, por su parte, reportó que las líneas de atención de Singapur y Chipre han registrado un aumento de las llamadas de más del 30 por ciento. En Australia, el 40 por ciento de quienes trabajan atendiendo las llamadas de auxilio, reportó incremento de las peticiones de ayuda como consecuencia de una escalada en la intensidad de la violencia.

Alena Eltsova, directora de un centro “Kitezh” para la ayuda a víctimas de violencia de género, en Rusia, dijo a la agencia EFE, que la situación es alarmante, pues “Nunca antes las mujeres habían estado aisladas de esa manera con sus agresores y los teléfonos de confianza registran un aumento de entre un 25 % y 35 % en las llamadas”.

En otra parte del planeta, un total de 6.819 llamadas de alarma por casos de violencia machista ha recibido el servicio de emergencias de Ecuador desde el 16 de marzo en que empezó el aislamiento por la emergencia sanitaria. Esto hace un promedio de 235 llamadas por día.

Según reporte del medio alemán Deutsche Welle (DW), en Providencia, un barrio residencial en Santiago de Chile, la violencia aumentó en un 500%; en Argentina hubo 18 asesinatos en los primeros 20 días de confinamiento; y, en Sao Pãulo, Brasil, los reportes de violencia han aumentado un 30%.

La Escuela Nacional de Desaprendizaje del Machismo (Endema), perteneciente a la oficina de la Unión Europea (UE) en Colombia y autora de la campaña “El coronamachismo, la otra pandemia”, denuncia un incremento de más del 140 % del número de llamadas a la línea púrpura 155 y de las denuncias por maltrato en Colombia durante la cuarentena, misma que comenzó el pasado 25 de marzo y se prolongará hasta el 11 de mayo.

“El confinamiento transforma las casas en un espacio de violencia psicológica y física, sobre todo para las mujeres y niños, que puede llegar incluso a ocasionar la muerte”, sostuvo en un comunicado la embajadora de la UE en Colombia, Patricia Llombart Cussac.

ONU Mujeres, por su parte, ha llamado a esta explosión de violencia en contra de las mujeres “pandemia en la sombra”.

En México también el coronamachismo ha hecho de las suyas

Como salida de la nada, la pandemia de Covid-19 interrumpió abruptamente la lucha de las mujeres por una vida libre de violencia, particularmente en contra del feminicidio y extendió, como una plaga, el coronamachismo, aumentando abruptamente la violencia en contra de las mujeres.

Desde el lunes 12 de agosto de 2019, en que se realizó una protesta en contra del gobierno de la Ciudad de México (CDMX) por la supuesta violación de una menor de edad por parte de 4 miembros de la policía capitalina, y en la que hizo su aparición la diamantina morada, el movimiento de mujeres en México alcanzó una notoriedad no conocida.

Dos marchas, la del viernes 16 de agosto del mismo año y la del lunes 9 de marzo de 2020, en que miles de mujeres salieron a las calles a lo largo del país, en especial en la CDMX, confirmaron el renacimiento del movimiento feminista que hasta entonces se había caracterizado por la búsqueda constante del cambio estructural de la cultura machista en México, a partir de la denuncia y visibilización de las condiciones de subordinación de las mujeres, de la acción transversal del gobierno y la transformación de todas las relaciones sociales.

La falta de resultados y el incremento de todo tipo de violencia en contra de las mujeres, en especial de niñas y jóvenes, provocó un aumento en el número de participantes, así como cambios significativos en las formas de protesta, las cuales ahora son acompañadas por pintas y daño al mobiliario y monumentos públicos.

Igualmente, es posible observar la construcción de una narrativa particular relacionada con lo que se ha dado en llamar “las nuevas mujeres” o “la cuarta ola del feminismo” y que se caracteriza por un discurso beligerante que ya no busca el acompañamiento masculino ni el favor del gobierno, sino que exige se respeten los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia, pero, sobre todo, que llama a las mujeres a defenderse por sí mismas: a gritar, a romper, a golpear, a enfrentar, tanto a un Estado ineficaz, como a una sociedad indolente.

No ha sido México el único escenario de este nuevo movimiento de mujeres. En un número importante de países, las mujeres han tomado las calles de diversas formas, lo mismo las chilenas que las rusas, las francesas que las argentinas, las españolas que las salvadoreñas, las alemanas que las coreanas, las italianas que las colombianas, las inglesas que las africanas, las chinas que las mexicanas…

Todo eso estaba ocurriendo cuando llegó el coronavirus y lo cambió todo. Poco se habla ahora de las mujeres y la violencia sufrida. Afortunadamente, colectivos feministas y agencias dedicadas a los estudios de opinión están midiendo algunos de los tipos de violencia sufridos por las mujeres durante el encierro obligado, como se mostró arriba.

Pero ¿qué pasa en México?

En un estudio publicado por la agencia Enkoll, el 20 de abril de 2020, el 11% de las mujeres encuestadas respondieron no sentirse resguardadas en su casa y el 75% opinó que las mujeres están más propensas a ser víctimas de violencia en sus hogares. El 23% de la muestra total afirmó haber sufrido algún tipo de violencia (física, emocional, sexual o económica) dentro de su hogar, en las últimas semanas. De los diversos tipos de violencia, la emocional apareció como la más frecuente con un 61%, le sigue la económica con un 26%. La edad promedio de las mujeres que dijeron haber sido violentadas es de 43 años y el 38% de ellas refirió estar casada. De ese mismo 23%, el 48% son activas laboralmente y 66% confirmó que fue su pareja quien ejerció dicha violencia. Destaca el hecho de que el 10% fue violentada por otra mujer y de que el 89% de ellas no ha denunciado ante ninguna autoridad esta violencia.

Aunque, esta encuesta no representa a la población femenina en su conjunto pues fue aplicada, vía Facebook, a 1000 mexicanas mayores de 13 años, conectadas al momento de la aplicación, durante los días 13, 14 y 15 de abril, ofrece datos significativos en relación con las mujeres que utilizan esa red social y a la cifra negra de los datos no registrados ante la falta de denuncia.

Otras cifras permiten dibujar de mejor manera el fenómeno de la violencia de género en México. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el mes de marzo, mismo en que comenzó la campaña de #QuédateEnCasa, se dio un aumento sin precedentes de violencia en contra de las mujeres, al registrarse 115 mil 614 llamadas de emergencia por incidentes como abuso y acoso sexual, violación, violencia de pareja y violencia familiar. Lo anterior supone un promedio diario de tres mil 729 mujeres pidiendo auxilio, 155 cada hora.

Siguiendo con los datos de la ONU, en México se registra un aumento del 60% de las llamadas por violencia de género y de 30% en las peticiones de refugio. En este punto, las cifras varían, pues para la Red Nacional de Refugios (RNR) de México, las llamadas y los mensajes de ayuda contra diversos tipos de violencia de género aumentaron más del 80% en el primer mes de confinamiento por el COVID-19. Mientras que, para la Secretaría de Gobernación dicho aumento podría ubicarse en un rango de 30 a 100%, en función de las llamadas recibidas por el 911, desde todos los estados de la República Mexicana, según informó el periódico El Universal, el 9 de abril.

La RNR informó que, entre el 17 de marzo y el 20 de abril, las solicitudes de ingreso a refugios por parte de mujeres víctimas de violencia aumentó un 12.7%, en el periodo comprendido entre el 17 de marzo y el 20 de abril. En el mismo comunicado, se dijo que se ha brindado orientación y atención telefónica y vía redes sociales a 2,633 personas, de las cuales el 76.26% son mujeres y 10.55% hombres.

Se precisó asimismo que, el 44% de las llamadas y mensajes se concentran en la CDMX y el Estado de México y se relacionan con información de los servicios para mujeres que viven violencia en sus relaciones y dentro de sus casas.

Del 28 de febrero, cuando se reportó el primer caso de coronavirus en México, hasta el 15 de abril, se registraron 449 fallecimientos por la enfermedad de Covid-19, el 42% fueron mujeres. Este dato contrasta con las cifras que se manejan en diversos medios sobre el número de feminicidios ocurridos durante la cuarentena los cuales van de 163 a 210, según reporta el grupo feminista denominado Marea Verde, cuyos datos fueron recogidos por Telesur TV, el 24 de abril.

Sin embargo, un medio más, Publimetro, va más allá al sostener, a partir de una entrevista hecha a Rafael Guerra Álvarez, presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia que, a lo largo de 48 días, en México habrían perdido la vida 188 mujeres a causa de Covid-19, mientras que las víctimas por feminicidio ascenderían a 480.

Queda aquí este recuento. Probablemente, una vez pasada la contingencia sanitaria será posible conocer, gracias a un trabajo sistemático, los estragos causados en las mujeres por el “coronamachismo”, virus que causa la enfermedad social conocida como “violencia de género en condiciones de confinamiento en casa en tiempos de Covid-19”.

Columna publicada en Julioastillero.com

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Opinión

El Primero de Mayo y el arte como trabajo, para subsistir

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Libros de ayer y hoy Una multitud echa mano de su arte, de su artesanía y de todos los conocimientos que tiene, para subsistir en medio del virus mortal.

Hay quienes se apoyan en las redes de muchas maneras y traducen, asesoran, cantan, enseñan, dan conferencias, entre otros recursos que ponen a disposición.

Pero pocas veces hemos visto a miles de mujeres que echan mano de su arte y artesanía ancestral para cubrir sus fallos económicos y de paso ayudar a hospitales y clínicas con porcentaje en especie de su trabajo.

Bordadoras, costureras, cantantes, traductores, asesores, conferencistas, maestros, están activos en sus casas. No es una novedad trabajar en casa desde que se amplió el uso de internet.

De hecho son millones en el mundo los que utilizan el sistema para realizar actividades que les aportan muchas ventajas. Pero que el arte se ponga a disposición para ayudar a la subsistencia, a la par que aporta solidario una parte para salvar vidas, es inédito.

Miles de cubrebocas con el diseño original de artesanas, cubren el medio rostro de también miles de personas, que se han sumado solidariamente a la lucha de mujeres indígenas para sobrevivir.

Juchitecas, oaxaqueñas de muchos pueblos, rarámuris, además de pequeñas fábricas aleatorias y personas del arte que se han sumado a la actividad, es un fenómeno que no solo despierta el deseo de ayudar, sino la aparición de algunos recopiladores que ya se aprestan a integrar una colección original, que la circunstancia ha ofrecido.

LOS COMPORTAMIENTOS HUMANOS Y DE LA ECONOMÍA, SON INÉDITOS

Los medios insisten mucho en la caída económica con cifras comparativas de otras épocas, pero esa comparación se antoja absurda. Nunca había habido a nivel mundial un fenómeno como el que afecta a la mayoría de los países.

Las mismas guerras mundiales se libraron en zonas específicas y aunque participaron muchos países, la incidencia y la forma de participar fue diversa. Los propios Estados Unidos que se han adjudicado el triunfo de la Segunda Guerra Mundial, perdieron a poco más de cien mil soldados frente a 20 millones de seres humanos que perdió la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Aparte del impacto físico sobre los países participantes sobre todo en Europa, que no padeció el país del norte. Sus gobiernos han buscado siempre que las guerras sean fuera de sus territorios y que otros las sufran.

El Covid 19 es un azote inédito en la humanidad actual si bien puede haber sucedido que en el mundo conocido en diferentes etapas, se hayan dado fenómenos similares, aunque en plan reducido.

Los datos que se mencionan en este momento no pueden ser sujetos a comparación. Por otra parte, será este un extraño día del trabajo, cuando los trabajadores están recluidos y en la incertidumbre.

Habrá eso si, coincidencia, porque el Primero de Mayo no asistían a sus centros, ya que descansan los que laboran. No hay una cifra de los que han tenido que dejar sus empleos y permanecer en reclusión.

En la mayoría de los países se habla de millones, sin acercar el dato y en México en donde según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) la fuerza laboral economicamente activa es de 57.6 millones al menos si se puede pensar que cerca de la tercera parte puede estar inactiva.

Los sectores de la economía informal que son 31.3 millones, son los que tienen más gente laborando, pese al control que se ha tratado de hacer sobre todo en centros de concentración masiva, quizá por ser la más urgida de seguir obteniendo ingresos. Hay sectores, además en donde las empresas no respetaron esos llamados como en algunas maquiladoras y en las empresas del capitalista Ricardo Salinas Pliego.

La muerte de uno de los trabajadores en una de esas empresa, Electra, causó impacto el pasado fin de semana.

RARÁMURIS, ATRAPADOS EN LAS MONTAÑAS DE LA SIERRA MADRE

Las mujeres rarámuri artesanas de su propia vida, demuestran una vez más el alma que anida en el indígena, su interior pasivo ante un exterior que se desborda cuando hay que dar solidaridad.

En un adminículo tan importante como es el cubrebocas, tapabocas como ellas les dicen con una connotación simbólica, se expresa en este momento como un medio urgente no solo para subsistir sino para dar a los demás algo que necesitan. Las hacen para vender pero dan una buena porción a hospitales y clínicas.

La vida de los indígenas rarámuri no deja de sorprender. Habitantes de la Sierra Madre Occidental en Chihuahua, han sido reconocidos a nivel mundial, por sus grandes facultades para la carrera y la caminata.

Los llamados Pies ligeros. Su vida en las montañas, los grandes desplazamientos que hacen, ha creado su resistencia de caminadores y corredores.

Durante doce años el antropólogo Nicolás Olivos Santoyo y el fotógrafo Ernesto Lehn estuvieron en la Tarahumara, en viajes que tenían por objeto conocer a fondo la vida de esa etnia. Antes, tuvieron que hacer notar su presencia, causar apego y ganar su amistad y confianza.

De ahí surgió el libro Rarámuri. Vivir en la Tarahumara, editado por la Secrretaría de Educación Pública (SEP) en 2005.

En un escrito el fotógrafo explica como es que fueron conociendo de cerca a estos indígenas desprovistos de todo apego a los bienes materiales, aplicadores del kárima una forma de solidaridad que es su manera de comportamiento entre ellos, dar para recibir.

Las bellas fotografías del libro son de Lehn y el texto del antropólogo, que posteriormente ha revisado tesis sobre el tema para profundizar en una cultura que ancestralmente vive entre cerros y barrancos y que despegada y al mismo tiempo dando ejemplos al mundo, sigue ahí impertérrita como las mismas montañas.

En sus formas diferentes de ver las vida, Lehn dice que los tarahumaras critican a los extraños porque lloran mucho cuando pierden a sus seres queridos. Pero no hay que llorar mucho, sostienen “para que las almas lleguen más rápido al cielo”.
laislaquebrillaba@yahoo.com.mx

Con información de Quadratín.

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