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Cultura

Janis Joplin, a 49 años de su muerte

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Janis Joplin nació el 19 de enero de 1943, en Port Arthur, Texas en Estados Unidos. Durante su adolescencia, gracias a sus compañeras de la escuela, conoció la música de Bessie Smith, Ma Rainey o Lead Belly, sembrándole la idea de cantar.

Sus inicios musicales fueron en el coro. Sin el consentimiento de sus padres, empezó a frecuentar los bares de Louisiana, donde escuchaba música negra de Odetta y Billie Holiday.

Era poco popular entre sus compañeros de escuela, incluso, en la universidad la nombraron la persona más fea del curso, lo que le provocó mucho dolor.

Más tarde cantó en algunos bares, teniendo el reconocimiento de los asistentes, pero al mismo tiempo empezó su consumo de alcohol. Durante alguna temporada, se trasladó a Austin, donde se inició en el movimiento beatnik.

Hace 1963, se fue a vivir a San Francisco, donde conoció a Big Brother and The Holding Company, grupo al que entró a cantar. Juntos grabaron el disco Janis/Early Performances. Sus propias exigencias la llevaron a buscar una carrera como solista.

Luego formó The Kozmic Blues Band, aunque sin tanto éxito, por lo que Joplin se dio un descanso y durante un viaje a Río de Janeiro, se alejó de las drogas y conoció a David Niehouse. Vivieron juntos en San Francisco, hasta que él decidió ir a África. No pudo con esta separación, y sus canciones lo reflejaban.

Algunas de sus canciones más conocidas son:

Ball and Chain
Cry Baby
Down on Me
Kozmic Blues
Mary Jane

Murió el 4 de octubre de 1970, en un hotel de Hollywood, a consecuencia de una sobredosis de heroína.

El documental Jannis: Little girl blue muestra la vida de la icónica cantante de blues.

Con información de Imagen Radio.

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Cultura

Conferencia ABC para la internacionalización de las ciudades mexicanas

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Con la presencia de la presidente municipal de Solidaridad, Laura Beristain Navarrete, en el marco del Encuentro Internacional de Autoridades Locales, el director general de Coordinación Política de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Alberto Uribe Camacho, presentó una conferencia sobre el libro “ABC para la Internacionalización de las Ciudades Mexicanas”, el cual tiene el objetivo de facilitar la conciliación y cooperación de las ciudades de América del Norte.

Con la asistencia de más de 170 presidentes municipales y representantes de los gobiernos de América y Europa, abordó el tema de la acción internacional local desde un enfoque multidimensional que permita a las ciudades tener mayores recomendaciones sobre cómo formalizar un acuerdo internacional; cómo generar una estrategia de promoción económica en el exterior y en qué esquemas de cooperación internacional pueden participar.

*Información proporcionada por la oficina de comunicación social del municipio de Solidaridad.

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Cultura

Las primeras huellas progresivas de Pink Floyd

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  • El año 1970 estuvo repleto de conciertos para Pink Floyd. Aún así, tuvieron tiempo para componer y publicar su quinto trabajo, Atom Heart Mother. Se considera uno de sus discos de transición, pues la banda comienza a sacudirse la experimentación onírica más exacerbada para acercarse a sonidos referenciados.

Pink Floyd empezó la década con una gira por Reino Unido y otra por Francia. En el reportorio ofrecían una canción inédita, lo que más tarde sería Atom Heart Mother. Era habitual que la banda tocara canciones en sus conciertos en las que todavía estaba trabajando; de hecho, hasta que el disco se lanzó en octubre, el grupo llegó a presentar parte del disco con el nombre que originalmente habían pensado para él: The Amazing Pudding.

Cerca del lanzamiento este título no les convenció y acudieron a la prensa del día en busca de inspiración. Un reportaje en el periódico londinense Evening Standard, que hablaba sobre una mujer embarazada a la que habían implantado un marcapasos, les dio la idea.

El disco tuvo como imagen de portada una vaca. La idea inicial había sido transmitir sencillez, una imagen más bien plana, huyendo de las carátulas más complejas por las que habían apostado hasta el momento —y seguirían apostando en trabajos posteriores—. En medio de la sesión de fotos en un campo Lulubelle III, que así se llamaba la vaca, apareció y se convirtió en la bóvida más famosa del rock. Siguiendo el objetivo original y una tendencia que se impuso en los primeros años de los 70, la portada no mostraba el nombre del grupo y en sus interiores tampoco se podían encontrar fotos de sus miembros.

El álbum arranca con la canción homónima. Más de 20 minutos de orquesta, bombas, corales, relinchar de caballos, motores… una especia de rapsodia introductoria que da paso a piezas sensibles como If o Fat Old Sun —cuya letra casa especialmente bien con el planteamiento de portada— y rarezas floydinas como Alan’s Psychedelic Breakfast. Mientras que en otras ocasiones Roger o Gilmour cargaban con el peso de las composiciones, este disco tiene una autoría más grupal.

Aunque los miembros de la banda han desmerecido en alguna ocasión este trabajo, fue el primero que alcanzó el número uno de las listas de Reino Unido. Además, Atom Heart Mother ha sufrido un proceso de revalorización por su función de engranaje entre la etapa psicodélica y la progresiva de grupo.

El disco solo llegó al puesto 55 en Estados Unidos, a pesar de que el grupo giró durante el 70 con hasta 18 conciertos por el país americano, desde Nueva York a Nueva Orleans o San Francisco. Para conquistar ese mercado tuvieron que esperar tres años más, hasta que lanzaron The Dark Side of the Moon, su disco más popular.

Con información de El País.

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Cultura

Muere Alicia Alonso, prima ballerina assoluta de Cuba

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La prima ballerina assoluta de Cuba, que conquistó el mundo con su interpretación de Giselle, Alicia Alonso, falleció este jueves, a los 98 años de edad, informó el Ballet Nacional de Cuba, según reporte de la agencia Prensa Latina.

Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo, conocida como Alicia Alonso, fue considerada una de las personalidades más relevantes en la historia de la danza, y constituye la figura cimera del ballet clásico en el ámbito iberoamericano. La eterna Giselle deja un vacío en los escenarios, donde más que bailar, flotaba. Su virtuosismo fue único e irrepetible en el papel de la joven e inocente campesina que está enamorada de Albrecht.

En diversas ocasiones, la bailarina y fundadora del Ballet Nacional de Cuba manifestó su deseo de vivir al menos 200 años; la vida para la bailarina consistía en dejar algo bueno en la Tierra. “Mientras viva, estoy tratando de hacer cosas buenas; quizá me equivoque algunas veces, pero por lo menos estoy tratando de hacerlas. Esa es la vida, ese es el valor de mi vida, lo que me mantiene mirando hacia el futuro”, expresó a La Jornada (31-Mayo-2012).

Figura de la vida cultural, Alonso aportó el nivel técnico al ballet, éste fue el sello especial de sus propuestas coreográficas, incluso varios críticos de ballet bautizaron ciertos casos que observaron en los escenarios como el nombre La Pirouette Alonso, por su perfecta ejecución.

También la prima ballerina como coreógrafa transmitió conceptos y sentimientos a niveles muy notables, pues logró que el público que asistía a las funciones no contemplara sólo el virtuosismo de los bailarines, sino que experimentara el estado anímico de los personajes y comprendiera el contenido de la obra.

La leyenda de la danza cubana nació el 21 de diciembre de 1920. Nieta de españoles e hija de un veterinario militar, mostró desde muy niña su preferencia por el baile y viajó con su familia a Estados Unidos, donde terminó su formación en danza en Nueva York.

La fundadora del Ballet Nacional de Cuba que tomó el apellido de su primer esposo, el también bailarín Fernando Alonso (1914-2013), debutó en el rol principal de Giselle en el Metropolitan Opera House, de Nueva York, el 2 de noviembre de 1943, echando por tierra el mito de que los latinoamericanos no podían interpretar un clásico del ballet.

En noviembre pasado, Alonso inauguró una exposición en homenaje a su debut en Giselle, hace 70 años, en el MET de Nueva York, donde se exhibieron documentos originales como carteles y programas de presentaciones de la prima ballerina.

Asimismo la periodista y filóloga, Mayda Bustamante, encargada de comunicación del Ballet Nacional de Cuba durante 15 años, editó el libro Alicia Alonso o la eternidad de Giselle para conmemorar el aniversario del debut de la bailarina.

El libro reúne textos de los críticos de danza de mayor prestigio, —algunos de ellos hasta ahora no habían sido traducidos al castellano—, comentarios de sus contemporáneos, el relato de la propia protagonista, ensayos, una cronología que recorre el vuelo de la artista y fotografías.

Orlando Salgado, quien interpretó con Alicia Alonso, Carmen, en la presentación del libro comentó que la prima ballerina en Giselle logró “hacer visible lo invisible con su estilo casi traslúcido. Una representación de Giselle jamás era igual a la anterior porque en ella iba el estado de ánimo de la bailarina, quien promulgaba que era un error tratar de imitarse a uno mismo”.

En una entrevista concedida a La Jornada ( 11-02-2007) la coreógrafa consideró como elogio que la llamaran mito de la danza o diva del ballet, pero su nombre era Alicia Alonso. En la conversación recordó que a los nueve años calzó sus primeras zapatillas de ballet:“desde entonces ya no las abandoné. Es más siempre las llevo físicamente conmigo, llevo mi último par de zapatillas siempre conmigo. Es un recuerdo lindo, algo íntimo”.

Para Alicia Alonso la cultura fue lo más precioso de la vida, aseguraba que las personas no sólo poseen el derecho de tenerla, sino “que es un deber de los gobiernos dársela al pueblo” (La Jornada 31-05-2012).

Su profesionalismo y amor por la danza fue evidente. Cuando Alicia comenzó a perder la vista, muchos de los papeles que interpretó lo hizo parcialmente ciega, bailaba guida por las luces del escenario. En los últimos años de su vida dependía de su oído para conducir los ensayos diarios de su compañía de ballet.

Alicia Alonso inició sus estudios en 1931 en La Habana, en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Más tarde se trasladó a los Estados Unidos y continuó su formación con Enrico Zanfretta, Alexandra Fedórova y varios profesores eminentes de la School of American Ballet. Su actividad profesional comenzó en 1938, en Broadway, al debutar en las comedias musicales Great Lady y Stars in your eyes. Un año más tarde ingresó al American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet. Se incorporó al Ballet Theatre of New York, en 1940, año de su fundación. A partir de este momento comenzó una brillante etapa de su carrera, como intérprete suprema de las grandes obras del repertorio romántico y clásico. En esta etapa trabajó junto a Mijail Fokine, George Balanchine, Leonide Massine, Bronislava Nijinska, Antony Tudor, Jerome Robbins y Agnes de Mille, entre otras significativas personalidades de la coreografía del siglo XX. Fue la intérprete principal en el estreno mundial de importantes obras como Undertow, Fall River Legend y Theme and Variations. En calidad de figura del American Ballet Theatre, actuó en numerosos países de Europa y América con el rango de prima ballerina.

Alonso debutó en el Teatro Bolshoi en 1958, cuando se presentó también, en la entonces Unión Soviética, como artista invitada del Teatro Kirov, de Leningrado, hoy San Petersburgo, y el Teatro de la Ópera de Riga.

La pasión, esfuerzo y su gran voluntad, convierten a Alicia Alonso en una leyenda de la danza cubana.

Con información de La Jornada.

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