La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para impedir que personas con doble o triple nacionalidad puedan competir por la Presidencia de México o una gubernatura abrió un debate sobre los límites de los derechos políticos y la posibilidad de establecer diferencias entre ciudadanos mexicanos. La iniciativa comenzó a elaborarse el 26 de agosto de 2026, después de que Sheinbaum instruyera a la Consejería Jurídica de la Presidencia a trabajar en el proyecto.
La discusión surgió a partir del caso del exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense. Sheinbaum argumentó que quienes ocupen la Presidencia o una gubernatura deben representar únicamente los intereses de México y cuestionó qué país representaría una persona con doble nacionalidad.
El debate sobre la doble nacionalidad
El abogado y académico Ignacio Alonso Velasco cuestionó que la posesión de otra nacionalidad sea utilizada por sí misma como criterio para restringir derechos políticos. El planteamiento, sostuvo, debe analizarse a partir de la evolución constitucional mexicana y de las decisiones judiciales que han eliminado requisitos adicionales para acceder a cargos públicos.
La Constitución establece actualmente que para ocupar la Presidencia se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos y cumplir otros requisitos previstos en el artículo 82; no establece como condición general carecer de otra nacionalidad.
Un antecedente relevante es la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de 2011, cuando invalidó un requisito de la Constitución de Morelos que exigía, además de ser mexicano por nacimiento, ser hijo de padre o madre mexicanos por nacimiento para aspirar a la gubernatura. La Corte consideró que esa condición añadía una restricción que no estaba contemplada en el artículo 116 constitucional.
Quintana Roo también está en la discusión
El caso de Javier Corral aporta otro antecedente. En 2024, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó su registro como candidato al Senado y determinó que su doble nacionalidad derivaba de haber nacido en Estados Unidos, por lo que no se trataba de una nacionalidad adquirida voluntariamente. El tribunal también consideró que no había elementos para aplicar en su caso la restricción constitucional prevista para determinados cargos.
En Quintana Roo, el artículo 80 de la Constitución estatal establece que para ser gobernador se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de la entidad, hijo de una persona nacida en el estado o acreditar una residencia efectiva de al menos diez años. La norma no contempla actualmente una prohibición específica para personas con doble nacionalidad.
Alonso Velasco, presidente de la asociación Mexicanos de Corazón, presentó ante la XVIII Legislatura una iniciativa ciudadana para modificar el artículo 80 y eliminar el requisito de ser mexicano por nacimiento para acceder a la gubernatura. La propuesta fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales y, según el propio promovente, permanece sin dictamen.
La organización ya consiguió reformas en Quintana Roo para eliminar restricciones similares en diversos cargos públicos y en 2023 logró una modificación constitucional que permitió a mexicanos naturalizados competir por cargos de los ayuntamientos.
La iniciativa federal anunciada por Sheinbaum todavía se encuentra en proceso de elaboración, por lo que sus alcances definitivos dependerán del texto que sea presentado al Congreso y del análisis constitucional que corresponda. El debate queda centrado en determinar si la doble nacionalidad debe convertirse en una nueva causa de inelegibilidad para los principales cargos ejecutivos del país.