Videos de reclutamientos forzosos reavivan polémica en Ucrania; Zelensky descarta elecciones en plena guerra

KIEV.— Videos de ciudadanos sometidos físicamente, sacados de automóviles o introducidos contra su voluntad en vehículos por personal relacionado con los centros de reclutamiento cobraron relevancia este fin de semana en redes sociales y volvieron a poner bajo escrutinio los métodos utilizados por Ucrania para incorporar hombres a sus Fuerzas Armadas, en momentos en que la prolongación de la guerra con Rusia aumenta la necesidad de efectivos.

Las grabaciones circulan principalmente en Telegram, X y otras plataformas bajo el término busification, expresión popularizada en Ucrania para describir casos en los que hombres son interceptados en espacios públicos y trasladados a los Centros Territoriales de Reclutamiento y Apoyo Social (TCC).

Uno de los videos de mayor circulación muestra a varios hombres intentando sacar por la fuerza a un ciudadano de un automóvil mientras una mujer trata de impedirlo. La grabación fue retomada por medios internacionales como Al Jazeera dentro de la creciente controversia por los procedimientos de movilización.

Otro episodio quedó registrado accidentalmente por un equipo de la televisión pública sueca SVT mientras realizaba una cobertura en Kiev. En las imágenes se observa a personal relacionado con el reclutamiento y policías sometiendo y deteniendo físicamente a un hombre en la vía pública. Las autoridades señalaron posteriormente que el ciudadano tenía irregularidades relacionadas con sus obligaciones de registro militar y había intentado escapar durante la revisión.

No todos los videos que circulan pueden considerarse prueba de reclutamientos ilegales. Algunas grabaciones han resultado manipuladas o acompañadas de información falsa y, además, Ucrania mantiene legalmente una movilización obligatoria bajo la ley marcial.

Sin embargo, los abusos durante algunos procedimientos no son únicamente una narrativa surgida en redes sociales.

El propio Buró Estatal de Investigaciones de Ucrania (DBR) mantiene investigaciones contra integrantes de centros de reclutamiento. En Odesa, por ejemplo, autoridades ucranianas han documentado casos en los que ciudadanos presuntamente fueron retenidos ilegalmente, golpeados, intimidados y sometidos a presión psicológica.

En una investigación reciente, militares relacionados con un TCC fueron acusados después de documentarse múltiples episodios de violencia. Entre las conductas investigadas se encuentran golpes, utilización de gas irritante y traslados por la fuerza.

El ombudsman ucraniano, Dmytro Lubinets, también ha reconocido la existencia de denuncias y ha exigido que los procedimientos de movilización se desarrollen estrictamente dentro de la legislación. El funcionario ha cuestionado incluso que algunos reclutadores realicen operativos con el rostro cubierto, sin identificación visible o con las cámaras corporales apagadas, circunstancias que dificultan determinar responsabilidades ante posibles abusos.

El número de inconformidades muestra además un crecimiento considerable. Reportes parlamentarios señalan que las denuncias relacionadas con actuaciones de los organismos de reclutamiento pasaron de 18 en 2022 a 514 durante 2023, 3 mil 319 en 2024 y más de 6 mil durante 2025.

La movilización se ha convertido así en uno de los problemas internos más delicados para Kiev. Ucrania necesita mantener efectivos suficientes para sostener un frente de cientos de kilómetros después de más de cuatro años de guerra, mientras una parte de la población muestra un creciente desgaste ante la duración del conflicto.

En medio de este escenario, el presidente Volodymyr Zelensky abrió este mismo fin de semana otro frente de discusión al rechazar la posibilidad de celebrar elecciones mientras continúe la guerra.

“Creo que si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar hacia elecciones durante una guerra como ésta”, declaró el mandatario, quien advirtió que un proceso electoral en las actuales condiciones podría convertirse en un “tsunami” capaz de dividir al país.

Las elecciones permanecen suspendidas bajo la ley marcial vigente desde la invasión rusa de febrero de 2022. Zelensky sostiene que primero debe garantizarse el final de la guerra y la preservación de un Estado independiente antes de entrar en una disputa electoral.

Las declaraciones coinciden así con una nueva oleada de imágenes sobre los métodos de movilización.

Los expedientes abiertos contra reclutadores y las miles de denuncias registradas muestran que la controversia tiene una dimensión interna real: mientras Ucrania busca los hombres necesarios para mantener sus posiciones frente a Rusia, crece el cuestionamiento sobre los métodos utilizados para llevarlos a los centros de reclutamiento.

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