Playa del Carmen, Quintana Roo; 22 de septiembre de 2026.— Siete hoteles de Tulum, Akumal y Playa del Carmen anunciaron durante los últimos diez días pausas temporales en sus operaciones, lo que dejará fuera de servicio alrededor de mil habitaciones durante las próximas semanas. Los establecimientos atribuyen las suspensiones a la temporada baja y a trabajos de mantenimiento o remodelación, en un periodo de menor demanda turística en la Riviera Maya.
La salida temporal de estas habitaciones ocurre mientras septiembre concentra una de las etapas de menor actividad para la hotelería regional. Reportes del sector han ubicado la ocupación de la Riviera Maya por debajo de 50 por ciento en algunos periodos recientes, mientras los hoteles aprovechan la menor afluencia para intervenir habitaciones y áreas comunes.
Hoteles aprovechan la menor demanda para remodelar
Los cierres no representan necesariamente una salida definitiva del mercado. Parte de los establecimientos utiliza el periodo de baja ocupación para realizar trabajos que resultarían más complicados durante los meses de mayor demanda. En Playacar, por ejemplo, hoteles de cadenas como RIU e Iberostar figuran entre los complejos que han aprovechado esta etapa para realizar mejoras.
La reducción temporal también forma parte de un proceso de renovación más amplio. A principios de septiembre, la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya reportó que más de 2 mil habitaciones del corredor turístico serían sometidas a remodelaciones durante la temporada baja, con el objetivo de tenerlas disponibles para el periodo invernal.
La pausa también impacta al empleo
Los cierres temporales generan un efecto directo sobre los trabajadores de los establecimientos involucrados. Ante esta situación, representantes sindicales plantearon la posibilidad de reubicar temporalmente a empleados en otros hoteles mientras concluyen las obras y los centros de hospedaje retoman sus operaciones.
El movimiento ocurre en un contexto de presión sobre la ocupación turística. La Riviera Maya enfrenta además factores que han afectado la actividad durante 2026, entre ellos la menor demanda de la temporada de otoño y otros cambios en el comportamiento de los mercados emisores. La hotelería mantiene su estrategia de renovación de instalaciones mientras espera un repunte con la temporada alta de invierno.
La situación será relevante durante las próximas semanas, cuando los hoteles determinen el calendario de reapertura de las habitaciones suspendidas y avance la preparación de los establecimientos para la temporada invernal.