Tres de cada cuatro personas en México consideran que el crimen es uno de los principales problemas del país, de acuerdo con la más reciente encuesta sobre confianza en instituciones públicas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A pesar de ello, 53 por ciento de la población reportó un nivel alto o moderado de confianza en el gobierno federal, ubicando al país entre los cinco con mejores resultados dentro del organismo.
El informe, difundido este 29 de junio, muestra que México conserva niveles de confianza superiores al promedio de la OCDE, aunque registró una disminución de un punto porcentual respecto a la medición anterior. Los datos fueron obtenidos mediante entrevistas presenciales aplicadas a población adulta en zonas urbanas del país.
México entre los niveles más altos de confianza
Según el reporte, 18 por ciento de las personas encuestadas declaró una postura neutral frente al gobierno federal, mientras que 29 por ciento señaló tener baja o nula confianza.
La OCDE identificó que únicamente ocho países mantienen una mayoría de población con confianza moderada o alta en sus gobiernos nacionales. En ese grupo aparecen Suiza, Islandia, Noruega, Luxemburgo, Australia, Canadá, Corea y México.
El estudio también encontró una particularidad en el caso mexicano: junto con Islandia, Corea y Noruega, el nivel de confianza hacia el gobierno nacional supera al registrado para gobiernos locales, un comportamiento distinto al observado en la mayoría de los países evaluados.
Seguridad sigue marcando la percepción pública
Aunque el indicador de confianza se mantiene relativamente estable, la percepción sobre inseguridad continúa ocupando el centro de las preocupaciones ciudadanas. México fue identificado como el país de la OCDE donde el crimen aparece con mayor frecuencia entre los principales problemas señalados por la población.
La encuesta forma parte del estudio internacional sobre confianza en instituciones públicas y busca medir cómo las personas evalúan la capacidad de los gobiernos para responder a necesidades sociales, ofrecer servicios y mantener condiciones de seguridad y gobernanza.
Fuente La Jornada