Cancún, Quintana Roo, 27 de agosto de 2026. La salida de operación de Spirit Airlines redujo en alrededor de 120 mil los asientos disponibles hacia Quintana Roo, una disminución que golpea la conectividad aérea del Caribe mexicano y se suma a otros factores que han presionado la llegada de visitantes durante 2026. El impacto alcanza principalmente a Cancún y ocurre mientras el sector turístico enfrenta una menor oferta de vuelos desde Estados Unidos y una temporada baja que se anticipa complicada.
La cifra fue señalada por el secretario de Turismo de Quintana Roo, Bernardo Cueto Riestra, quien atribuyó parte de las dificultades previstas para agosto, septiembre y octubre a la reducción de capacidad aérea. A la salida de Spirit se agregan el incremento en el precio de la turbosina, la fortaleza del peso, la inflación y el encarecimiento de los boletos de avión.
Cancún resiente la menor oferta aérea
La afectación ya aparece en los indicadores aeroportuarios. Durante julio, el Aeropuerto Internacional de Cancún registró una reducción de 8.4% en el número de pasajeros respecto al mismo mes de 2025, mientras que en el acumulado de enero a julio la disminución fue de 5.2%. El aeropuerto también reportó la mayor caída del tráfico internacional entre las principales terminales aéreas del país durante ese mes.
La reducción de capacidad no se limita a Spirit. Un análisis de OAG citado por El Universal estimó que las aerolíneas estadounidenses ofrecerán alrededor de un millón de asientos menos hacia México durante el verano de 2026 frente al mismo periodo de 2025, debido principalmente a ajustes de capacidad y a la salida de Spirit. Cancún figura entre los destinos mexicanos más afectados.
Spirit cerró operaciones tras dos procesos de quiebra
Spirit inició un segundo proceso de Chapter 11 en Estados Unidos en agosto de 2025, después de haber salido de una primera reestructuración bajo esa figura en marzo del mismo año. En mayo de 2026, la compañía anunció el cierre ordenado de sus operaciones y la cancelación de todos sus vuelos, después de no obtener financiamiento adicional para mantenerlas.
Para Quintana Roo, la pérdida de capacidad ocurre en un mercado que ya registraba una contracción de la oferta aérea desde Estados Unidos. Un estudio de la Universidad Anáhuac Cancún y Sustainable Tourism Advanced Research Center calculó una reducción de 561 mil 311 asientos, equivalente a 22.5%, en la oferta hacia Cancún, Cozumel y Tulum para julio y agosto frente a 2025.
La menor conectividad coincide con las previsiones de una temporada baja complicada para el Caribe mexicano. El sector turístico enfrenta así una combinación de menor capacidad aérea, mayores costos de operación y cambios en la demanda internacional, factores que condicionan el flujo de visitantes durante el segundo semestre del año.