ONU alerta por granjas porcinas y riesgo para el acuífero de Yucatán

Redacción

El Relator Especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos A. Orellana, advirtió sobre el crecimiento de la industria porcina en Yucatán y sus posibles efectos sobre los mantos acuíferos durante su misión a México. En sus observaciones, señaló que existen más de 500 fábricas de cerdos en las inmediaciones de tierras y territorios de pueblos indígenas y que muchas carecen de autorizaciones ambientales.

El señalamiento adquiere relevancia por las características del subsuelo. Naciones Unidas destaca que Yucatán cuenta con suelo kárstico y mantos acuíferos que sostienen a comunidades y ecosistemas. Orellana recibió información sobre instalaciones que concentran hasta 50 mil cerdos y generan grandes cantidades de excretas y aguas contaminadas con hormonas y antibióticos.

Residuos porcinos ponen bajo presión al acuífero

El relator cuestionó además que los biodigestores sean presentados como una solución suficiente para los residuos de las granjas. Según sus observaciones, estas tecnologías no resuelven por sí mismas el problema de las sustancias tóxicas asociadas con las excretas y aguas residuales.

La ONU también señaló descargas de desechos en zonas de recarga de los mantos acuíferos, particularmente en el Anillo de Cenotes, sitio protegido por la Convención Ramsar. El organismo pidió fortalecer la vigilancia y garantizar la participación de las comunidades indígenas en las decisiones que puedan afectar sus territorios.

Quintana Roo comparte el mismo sistema acuífero

Aunque las observaciones de Orellana se concentran en Yucatán, el problema tiene una dimensión regional para Quintana Roo. El acuífero Península de Yucatán abarca prácticamente todo el estado e incluye municipios como Benito Juárez, Isla Mujeres, Lázaro Cárdenas, Tulum, Solidaridad y Bacalar. La autoridad federal considera que este acuífero presenta una vulnerabilidad extremadamente alta a la contaminación.

La conexión no significa que la ONU haya documentado contaminación proveniente de las granjas yucatecas en Quintana Roo. El riesgo radica en que la elevada permeabilidad del sistema kárstico facilita la infiltración de contaminantes al agua subterránea. Para Quintana Roo esto es relevante porque ciudades como Cancún y Playa del Carmen dependen del agua subterránea para su abastecimiento.

Profepa ya retiró miles de cerdos en Yucatán

El caso de Santa María Chi muestra que el problema ya derivó en acciones federales. La Profepa confirmó el retiro de 41 mil 570 cerdos de la granja operada por Pecuaria Peninsular, después de una clausura definitiva impuesta en septiembre de 2025 por incumplimientos ambientales, entre ellos la descarga directa de aguas residuales sin autorización.

La empresa recibió además una multa de 18 millones 668 mil 100 pesos y deberá presentar un estudio de daño ambiental para establecer las medidas correctivas y de compensación. El caso se originó en denuncias presentadas desde 2021 por organizaciones civiles y comunidades mayas.

Orellana planteó que México debe fortalecer la fiscalización de las instalaciones porcinas, garantizar la participación de los pueblos indígenas y establecer medidas para reparar los daños ambientales. Para Quintana Roo, la alerta representa un asunto de vigilancia regional debido a que su población también depende del mismo sistema de agua subterránea que atraviesa la Península.

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