La ONU señala a EE. UU. por crímenes de guerra tras ataques a escuela y zona residencial en Irán

Redacción

Ginebra, 18 de septiembre de 2026.- La Misión de Investigación de la ONU para Irán señaló a Estados Unidos por posibles crímenes de guerra tras dos ataques contra civiles en territorio iraní el 28 de febrero de 2026, al inicio del conflicto armado entre ambas naciones. El informe, presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, documenta el impacto de misiles Tomahawk en una escuela primaria de Minab y el uso de munición con perdigones de tungsteno en un complejo residencial y deportivo de Lamerd, con un saldo confirmado de al menos 178 víctimas civiles.

Los dos ataques investigados

El primer incidente ocurrió en la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, provincia de Hormozgán. Según el informe, un misil Tomahawk impactó directamente el edificio, colapsando el techo y provocando la muerte de 156 civiles, de los cuales 120 eran menores de edad. Los investigadores concluyeron que la escuela era “claramente identificable” y que el ataque constituyó un bombardeo indiscriminado contra infraestructura civil.

En Lamerd, el segundo ataque empleó misiles de precisión que dispersaron nubes de bolitas de tungsteno sobre un complejo deportivo y una zona residencial también “claramente identificables”. El bombardeo dejó 22 civiles muertos. La misión señaló que ambos episodios encajan en la definición de crimen de guerra bajo el derecho internacional por provocar pérdidas de vidas y daños a bienes civiles de manera indiscriminada.

Acusaciones contra Irán por crímenes de lesa humanidad

El mismo informe acusa al gobierno iraní de cometer crímenes de lesa humanidad en el marco de la represión de protestas masivas iniciadas a finales de 2025. Los expertos documentaron ejecuciones sistemáticas, tortura y uso de fuerza letal contra manifestantes, con millas de fallecidos según estimaciones de organizaciones de derechos humanos. La misión pidió que se aplicaran mecanismos de justicia internacional para que Teherán rinda cuentas.

Reacciones de EE. UU., Irán y organizaciones civiles

La administración de Donald Trump rechazó las conclusiones del informe y las calificó como “disparates sin fundamento”. El Pentágono y el Mando Central (CENTCOM) negaron responsabilidad directa o argumentaron fallos de inteligencia basados ​​en datos desactualizados. Por su parte, Irán utilizó el informe para exigir ante el Consejo de Seguridad de la ONU indemnizaciones y una condena explícita hacia Washington, aunque también cuestionó la legitimidad del organismo para investigar abusos internos.

Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional subrayaron que el desconocimiento o la falta de actualización de objetivos no exime de responsabilidad legal a las fuerzas armadas. Los investigadores de la ONU hicieron un llamado urgente para detener las hostilidades y pidieron a la comunidad internacional activar mecanismos de rendición de cuentas por las víctimas civiles.

Antecedentes del conflicto y contexto verificable

El conflicto entre EE.UU. UU. e Irán se intensificó a finales de febrero de 2026, con una ofensiva inicial que incluyó ataques aéreos y con misiles de crucero contra infraestructuras en el sur de Irán. Diversos medios y organismos internacionales han documentado desde entonces un patrón de daños a escuelas, hospitales y zonas residenciales, así como una escalada de represión interna en Irán contra protestas previas al estallido bélico.

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