El cabaret en la obra de Toulouse-Lautrec

El cabaret en la obra de Toulouse-Lautrec.

Soy feo pero la vida es hermosa, decía Touluse-Lautrec. Y es que su corta estatura de no más de 1:50, nunca fue impedimento para adentrarse en la vida nocturna parisina de la época, la cual reprodujo a través de dibujos y carteles, destacando a los cabarets, bailarinas y personajes que los concurrían.

Eran los dueños de esos lugares quienes le pedían también dibujara esos carteles, a manera de promoción, es por ello que algunos consideran el trabajo de Toulouse-Lautrec como parte del inicio de la publicidad.

Lautrec fue más que pintor, un dibujante e ilustrador, no mostraba interés alguno por el paisaje, sus óleos son escasos, pero en ellos se puede ver el mismo gusto por los ambientes y personajes bohemios, la espontaneidad y el movimiento.

Su preocupación principal fue por la persona, y la figura. La mayoría son retratos anónimos seguramente de alguna bailarina del Mouline Rouge y el Cancán.

Su juventud estuvo acompañada del alcohol, además de que contrajo sífilis; sufría lapsos de delirio, que lo llevaron incluso a permanecer en instituciones mentales.

Con una salud mermada, Toulouse-Lautrec falleció, en 1901, a la temprana edad de 37 años.

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Toulouse-Lautrec
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