Maquinaria pesada y derrumbe reactivan preocupación por las cuevas de Tulum

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Tulum, Quintana Roo; 03 de noviembre de 2026.- El desprendimiento en Sac Actun de una sección del techo de la caverna subacuática Heaven’s Gate, conocida como Puerta del Cielo, estuvo cerca de provocar un accidente entre buzos durante una inmersión en Tulum. El incidente ocurrió en la zona de Nohoch Nah Chich, donde parte de la estructura rocosa colapsó y generó una nube de sedimentos que redujo la visibilidad, en un contexto de advertencias ambientales por el uso de maquinaria pesada y la construcción de carreteras sobre este sistema de cuevas.

Los buzos lograron salir de la caverna sin lesiones, aunque el desprendimiento ocurrió en una sección por la que pudieron haber transitado durante el recorrido. La acumulación de sedimentos dificultó la visibilidad y evidenció los riesgos que representan los cambios en la estabilidad de las estructuras subterráneas para quienes practican buceo en cavernas.

El incidente también reactivó las preocupaciones expresadas por organizaciones ambientalistas sobre las obras de infraestructura desarrolladas en la superficie de este sistema, debido a la fragilidad geológica del subsuelo de Tulum.

Sac Actun y las advertencias por la carretera Jacinto Pat

En junio de 2026, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Greenpeace México y Sélvame MX denunciaron posibles afectaciones a las cavernas y los flujos subterráneos de agua por los trabajos de construcción de la carretera Jacinto Pat.

Las organizaciones señalaron que el peso de la maquinaria pesada y las modificaciones realizadas sobre el terreno podían incrementar el riesgo de colapsos y hundimientos en las bóvedas de roca caliza. También cuestionaron que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) hubiera concedido una exención de la Manifestación de Impacto Ambiental bajo el argumento de que se trataba de la rehabilitación de un camino rural.

De acuerdo con los denunciantes, las características de los trabajos correspondían a la apertura de una nueva carretera en zonas de selva, por lo que consideraron insuficiente el procedimiento ambiental aplicado. Las obras estuvieron a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

Además de los posibles daños al sistema de cuevas, las organizaciones señalaron desmontes y riesgos para el acuífero de la región. Sin embargo, hasta ahora no existe información técnica que demuestre que estos trabajos hayan provocado el desprendimiento registrado en Heaven’s Gate.

No hay evidencia de una relación directa con las obras

Aunque el incidente vuelve a poner en discusión las advertencias sobre la infraestructura carretera, no se ha confirmado que la sección de la caverna donde ocurrió el desprendimiento se encuentre directamente debajo del área intervenida por la maquinaria.

Tampoco se ha presentado un estudio que establezca una relación entre las obras de la carretera Jacinto Pat y el colapso. Para determinarlo sería necesario realizar evaluaciones geológicas y topográficas que permitan identificar la ubicación de las cavidades, las condiciones del terreno y la posible conexión entre las zonas afectadas.

La distinción es relevante porque los desprendimientos en cavernas pueden responder a procesos naturales de desgaste, circulación del agua y cambios en la estructura de la roca, pero también pueden verse favorecidos por cargas externas y modificaciones en la superficie.

La fragilidad geológica del sistema Sac Actun

El sistema Sac Actun cuenta con aproximadamente 368 kilómetros de galerías subacuáticas documentadas y tiene importancia natural, paleontológica y arqueológica. Su extensión y características geológicas lo convierten en una de las redes de cavernas inundadas más relevantes de la península de Yucatán.

Estas formaciones se encuentran en terrenos kársticos, compuestos principalmente por roca caliza que se disuelve gradualmente por la circulación del agua. Durante miles de años, este proceso ha generado cavidades, cenotes y conductos subterráneos que conforman una extensa red interconectada.

El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua ha explicado que los techos de las cavernas en terrenos de este tipo pueden colapsar por procesos naturales o cuando las cargas externas superan la capacidad de resistencia de las estructuras rocosas.

Por esa razón, la construcción de infraestructura sobre terrenos kársticos requiere estudios previos que identifiquen la profundidad, ubicación y dimensiones de las cavidades, así como su capacidad para soportar cargas adicionales.

Sin información oficial sobre una inspección del colapso

El desprendimiento en Heaven’s Gate también plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad de otros sectores de la caverna y la posible existencia de fracturas adicionales que pudieran representar riesgos para los buzos.

Hasta el momento, no se ha informado de una inspección oficial que determine las dimensiones del área afectada, las condiciones actuales del circuito subacuático o el alcance de los daños en la estructura rocosa.

Una evaluación especializada permitiría establecer si el desprendimiento respondió exclusivamente a procesos geológicos naturales o si existieron factores externos que contribuyeron a debilitar el techo de la caverna.

Mientras no existan esos resultados, tampoco es posible atribuir el incidente a la construcción de la carretera. La relación entre las actividades desarrolladas en la superficie y las condiciones del subsuelo de Tulum permanece como un asunto pendiente de investigación.