Semar despliega 15 embarcaciones ante llegada de sargazo en diciembre a Quintana Roo

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Ciudad de México.- La Secretaría de Marina (Semar) activó un operativo de contingencia ambiental en el litoral de Quintana Roo ante la previsión de recales masivos de sargazo programados para diciembre de 2026. La institución dispuso el despliegue inmediato de una flota equipada con 11 buques sargaceros costeros, un buque oceánico y tres embarcaciones anfibias. El despliegue incluye la instalación de más de 13 mil metros de barreras de contención en los principales puntos turísticos de la entidad. Esta maniobra logística busca mitigar el impacto ecológico en las playas y contener los daños económicos potenciales durante la temporada vacacional de fin de año.

Los análisis satelitales del Centro de Alerta de Sargazo confirmaron la aproximación de una masa de macroalgas que se desplaza desde el Atlántico central hacia las costas de Quintana Roo. El protocolo técnico de recolección prioriza el acopio en mar abierto mediante los buques especializados para evitar que la biomasa llegue a la franja de arena. El personal naval opera en coordinación con las direcciones de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) de los municipios de Solidaridad, Benito Juárez y Tulum para definir las zonas críticas de anclaje de las barreras protectoras.

Logística naval de contención costera

La estrategia operativa divide el litoral costero en tres sectores de atención prioritaria según la dinámica de las corrientes marinas de la región. El buque oceánico realiza labores de intercepción en aguas profundas, mientras que las unidades costeras operan en zonas de baja profundidad cercanas a los arrecifes de coral. Las tres embarcaciones anfibias realizan la remoción directa del material excedente en las zonas de rompiente donde las barreras mecánicas sufren mayor presión por el oleaje.

Los puertos de Cancún, Playa del Carmen y Cozumel concentran los centros de descarga de la macroalga recolectada por las tripulaciones de la Semar. Camiones de volteo transportan los residuos hacia los sitios de disposición final autorizados por las normativas de ecología estatales. El proceso técnico exige una separación inmediata de la arena retenida para evitar la erosión acelerada de las playas locales durante las maniobras de limpieza pesada.

Monitoreo satelital y afectación hotelera

Los registros históricos de la última temporada reflejan un incremento constante en los volúmenes de arribazón en la zona norte del estado. Durante el ciclo previo, las autoridades municipales reportaron el retiro de más de 35 mil toneladas de sargazo únicamente en el área que comprende el municipio de Solidaridad. La descomposición de la planta marina genera ácido sulfhídrico, lo que acelera la pérdida de oxígeno en el agua y provoca la muerte de especies marinas costeras.

Los indicadores hoteleros de la Secretaría de Turismo estatal sitúan la ocupación general actual de la región en un 57.7 por ciento. Los reportes del sector muestran un comportamiento desigual, donde Costa Mujeres mantiene los niveles de reserva más altos del estado. En contraste, la isla de Holbox reporta las cifras de pernocta más bajas debido a las dificultades logísticas asociadas con el transporte náutico y la contención costera.

Infraestructura turística y diversificación local

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó la autorización de impacto ambiental para el desarrollo del proyecto de infraestructura denominado Puerta al Mar. La obra unirá vía terrestre la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto con el litoral de la antigua zona de Vigía Chico. Esta vía busca diversificar la oferta turística estatal mediante el traslado de visitantes hacia los circuitos culturales del centro de la entidad.

Las comunidades rurales de Lázaro Cárdenas registran una afluencia constante de visitantes enfocados en el turismo de naturaleza y conservación ecológica. Localidades como Tres Reyes, Nuevo X-Can, Nuevo Durango y Pac-Chen operan cooperativas que integran actividades de preservación de selva baja con pernocta rústica. Este modelo absorbe parte de la demanda de los destinos de playa tradicionales afectados por los fenómenos climáticos estacionales.