Playa del Carmen registra alta ocupación en Semana Santa, pero prevén caída de hasta 40% en mayo y junio por sargazo.
PLAYA DEL CARMEN, Q. Roo, 9 de abril de 2026. Durante el periodo vacacional de Semana Santa, los pequeños hoteles de Playa del Carmen alcanzaron niveles de ocupación cercanos al 80%, mientras que el sector prevé una reducción de entre 20% y 40% para mayo y junio, en un contexto marcado por el comportamiento del turismo nacional, la competencia de plataformas digitales y la llegada de sargazo.
El repunte de abril se concentró en establecimientos de menor escala ubicados en el centro y zonas cercanas a la Quinta Avenida, cuya demanda depende principalmente de visitantes nacionales y reservas de último momento. Sin embargo, el nivel no alcanzó el 90%, en parte por la diversificación del hospedaje hacia rentas vacacionales y visitas de un solo día desde destinos cercanos como Cancún y Tulum.
Demanda fragmentada y perfil del visitante
La ocupación observada se sostuvo en su mayoría por familias mexicanas que optaron por alternativas más económicas y céntricas, lo que mantuvo la actividad en estos establecimientos. En paralelo, el crecimiento de plataformas de alojamiento temporal ha reducido la concentración de turistas en hoteles tradicionales, de acuerdo con tendencias reportadas en el sector.
Este comportamiento modifica la distribución del ingreso turístico, al dispersar el gasto en distintas opciones de hospedaje y reducir la permanencia promedio de los visitantes en la ciudad.
Caída proyectada y factores estacionales
Para mayo y junio, el sector anticipa una disminución significativa en la ocupación hotelera. Entre los factores identificados se encuentra el efecto posterior al periodo vacacional, que suele contraer el turismo nacional tras un aumento en el gasto durante Semana Santa.
A esto se suma la llegada estacional de sargazo, que históricamente se intensifica en esos meses y afecta la decisión de viajeros internacionales, quienes monitorean el estado de las playas antes de reservar. En este escenario, algunos hoteles reportan niveles de reservación preliminar de apenas 20%.
Ante la baja demanda, se prevé una estrategia de ajuste de precios con descuentos para atraer visitantes, principalmente de fin de semana. La reducción en la ocupación también podría incidir en la operación de los establecimientos, con ajustes en la contratación de personal durante la temporada baja.
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