Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha vinculada a las luchas obreras del siglo XX que hoy también abre debates sobre nuevas formas de violencia, entre ellas la que ocurre en entornos digitales y que se intensifica con el uso de inteligencia artificial.
La jornada fue reconocida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1977 para visibilizar desigualdades y promover acciones relacionadas con los derechos de las mujeres. Más de un siglo después de las primeras movilizaciones laborales que dieron origen a la conmemoración, organismos internacionales advierten que la violencia de género persiste y se manifiesta también en plataformas digitales.
Origen de una conmemoración vinculada a protestas obreras
El origen del 8 de marzo se remonta a las protestas de mujeres trabajadoras en Europa y Estados Unidos a inicios del siglo XX. Obreras de fábricas textiles comenzaron a organizar movilizaciones para exigir jornadas laborales más cortas, mejores condiciones de trabajo, el fin del trabajo infantil y el derecho al voto.
En 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, la dirigente alemana Clara Zetkin propuso instaurar un día internacional dedicado a las mujeres trabajadoras. La propuesta fue aprobada por representantes de varios países.
El 8 de marzo adquirió mayor relevancia histórica tras las protestas de mujeres en Rusia en 1917, cuando miles salieron a las calles con la consigna “pan y paz” en medio de la Primera Guerra Mundial. Aquellas manifestaciones desencadenaron una serie de acontecimientos que contribuyeron a la caída del régimen zarista.
Violencia digital y expansión del abuso en línea
Aunque el contexto social ha cambiado desde entonces, los organismos internacionales señalan que la violencia contra las mujeres continúa siendo un problema global. Estimaciones citadas por agencias de Naciones Unidas indican que al menos una de cada tres mujeres ha experimentado violencia física o sexual a lo largo de su vida.
En el ámbito digital, la situación también genera preocupación. Estudios citados por ONU Mujeres señalan que entre el 16 y el 58 por ciento de las mujeres han experimentado algún tipo de violencia en línea, mientras que una encuesta global indica que el 38 por ciento ha sufrido ataques directos en internet.
Especialistas advierten que el desarrollo acelerado de herramientas de inteligencia artificial está ampliando estas formas de abuso. Entre los casos reportados se encuentran suplantación de identidad, sextorsión, campañas de acoso coordinado, acecho digital y manipulación de imágenes.
Deepfakes y pornografía sin consentimiento
Uno de los fenómenos que más preocupa a investigadoras y organizaciones civiles es el crecimiento de los llamados deepfakes, contenidos audiovisuales manipulados mediante inteligencia artificial para hacer parecer que una persona dijo o hizo algo que nunca ocurrió.
Investigaciones citadas por ONU Mujeres indican que entre el 90 y el 95 por ciento de los contenidos ultrafalsos en internet corresponden a pornografía sin consentimiento y que cerca del 90 por ciento de las víctimas son mujeres.
El crecimiento del fenómeno también ha sido acelerado. Datos de estudios sobre tecnología digital indican que el número de videos deepfake en internet en 2023 fue aproximadamente 550 por ciento mayor que en 2019. Cerca del 98 por ciento de esos videos contiene material pornográfico.
La escritora y activista Laura Bates, autora del libro The New Age of Sexism, ha señalado que la violencia digital puede tener consecuencias fuera de internet. “La división entre lo que sucede en línea y fuera de línea es una ilusión”, ha advertido.
Regulación y respuesta institucional
Frente a este escenario, organismos internacionales han señalado la necesidad de fortalecer marcos legales para enfrentar el acoso y la violencia digital. Datos del Banco Mundial indican que menos del 40 por ciento de los países cuenta con leyes específicas para sancionar el acecho o el acoso en línea contra mujeres.
En México, una de las medidas legislativas adoptadas en los últimos años es la llamada Ley Olimpia, que tipifica como delito la difusión de contenido íntimo sin consentimiento y reconoce la violencia digital como una forma de agresión.
Especialistas en políticas tecnológicas también han planteado la necesidad de que las plataformas digitales implementen mecanismos de detección de contenido manipulado, etiquetado de material generado con inteligencia artificial y sistemas de denuncia más ágiles.
El debate sobre la violencia digital se ha incorporado en la agenda de género a nivel internacional, en un contexto donde el avance tecnológico ha abierto nuevos espacios de interacción social y también nuevos escenarios de conflicto.
Fuente: SPR informa
Te puede interesar: Niñas concentran violencia sexual y desapariciones en México
https://www.deluna.com.mx/nacional/ninas-y-adolescentes-concentran-violencia-sexual-y-desapariciones-en-mexico/
¡Síguenos en redes!
Niñas concentran violencia sexual y desapariciones en México#ViolenciaDeGénero #Niñas #Desapariciones #Feminicidioshttps://t.co/zWFFAGCqpG pic.twitter.com/9vXCHPbhF1
— De Luna Noticias (@DeLunaNoticias1) March 9, 2026