Redacción
MIAMI, Florida, 15 de septiembre de 2026. Un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos documentó que 79 migrantes detenidos en el centro Florida Soft-Sided Facility, conocido como Alligator Alcatraz, fueron confinados en pequeñas estructuras metálicas entre julio de 2025 y enero de 2026. Los espacios tenían unos 1.7 metros cuadrados y algunos detenidos permanecieron ahí hasta casi dos horas.
Los registros revisados por los inspectores indican que el personal llamaba a estas estructuras “áreas para calmarse” y las destinaba a que los detenidos manejaran sus emociones o permanecieran solos. Sin embargo, el organismo señaló que su uso era inusual y no correspondía con estándares de trato humano. En al menos un caso, una persona permaneció 26 minutos dentro después de no acatar una orden, por lo que los inspectores consideraron que pudo utilizarse como medida disciplinaria.
Hacinamiento y servicios limitados
La inspección también encontró condiciones de hacinamiento. Cuando el centro operaba a máxima capacidad, cada detenido disponía de unos 28 pies cuadrados, equivalentes a 2.6 metros cuadrados, frente a los 75 pies cuadrados establecidos como referencia en los estándares revisados por los inspectores. Además, el acceso a recreación se limitaba a una hora durante tres días por semana.
Los investigadores detectaron deficiencias en higiene, atención médica, alimentación, seguridad ambiental y acceso a agua potable. Algunos detenidos dijeron que las estaciones de agua estaban sucias y que no tenían cómo lavar los vasos utilizados para beber. También se documentó que las duchas estaban disponibles generalmente tres veces por semana y presentaban insectos.
Un centro construido en los Everglades
La instalación, cuyo nombre oficial era Florida Soft-Sided Facility, comenzó a recibir detenidos en julio de 2025 en un antiguo aeródromo de los Everglades, cerca de Ochopee, en el condado de Collier. El gobierno de Florida impulsó el complejo dentro de su estrategia de cooperación con las autoridades federales para detener a personas sujetas a procesos migratorios.
El centro fue construido en cuestión de días y llegó a albergar a más de mil personas. Desde su apertura enfrentó cuestionamientos por las condiciones de confinamiento, el acceso a servicios y la atención de los detenidos. La instalación dejó de operar en junio de 2026 y las personas que permanecían ahí fueron trasladadas a otros centros.
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que Florida tenía la autoridad sobre la operación cotidiana del centro, mientras que funcionarios estatales han defendido su funcionamiento. El informe del Inspector General identificó incumplimientos en varias áreas de detención y señaló que el lugar carecía de criterios claramente definidos sobre los estándares aplicables.