Connect with us
QuedateEnCasa

Published

on

  • Los visitantes encontrarán un acercamiento a Modigliani y otros artistas importantes de la Escuela de París de principios del siglo XX, entre otros temas
  • A partir de este sábado 1 de agosto estará disponible a través de la página oficial museopalaciodebellasartes.gob.mx

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y el Museo del Palacio de Bellas Artes lanzarán el micrositio El París de Modigliani y sus contemporáneos, para ofrecer a los diversos públicos una aproximación digital a esta muestra.

Con esta exposición, México retoma el aporte de Amedeo Modigliani, en el Centenario de su fallecimiento, ocurrido el 24 de enero de 1920, cuando tenía apenas 36 años de edad.

Esta muestra, cuya aproximación digital estará accesible a partir de este sábado 1 de agosto a las 12:00 horas, ha sido integrada por contenidos que permiten disfrutar las secciones de la exposición, líneas de tiempo y una selección de música de la época y podrá disfrutarse de manera gratuita desde cualquier dispositivo con conexión a internet. Su apertura presencial, pausada y segura, será una de las primeras actividades del Palacio de Bellas Artes, cuando el semáforo sanitario así lo permita.

Los visitantes virtuales tendrán a través de este micrositio (http://museopalaciodebellasartes.gob.mx/modigliani/) un acercamiento a la obra de Amedeo Modigliani y de algunos artistas de la vanguardia parisina como Chaïm Soutine, Moïse Kisling, Maurice Utrillo, Suzanne Valadon y André Derain, entre otros. Asimismo, conocerán la relación de artistas mexicanos, como Diego Rivera, Ángel Zárraga y Benjamín Coria, con la atmósfera cultural y artística del París de aquellos momentos.

El micrositio contará con tres secciones principales: Exposición, Publicaciones y Conoce más. Por medio de videos de la época, que son parte de la colección de la productora y distribuidora francesa Gaumont, imágenes de obras y fotografías destacadas, así como textos de autores especializados, las personas se introducirán a estos contenidos para tener una mirada más amplia de la muestra previamente a su apertura. Cabe resaltar que este micrositio seguirá enriqueciéndose con nuevas aportaciones a lo largo de la exhibición, por lo que siempre se ofrecerán contenidos nuevos para los distintos públicos interesados.

En el primer apartado, Exposición, se podrán explorar las secciones de la muestra, acompañados de videos sobre los barrios parisinos de principios del siglo XX, lugares representativos como los cafés; acontecimientos importantes, como la Primera Guerra Mundial, entre otros. Asimismo, se revelarán datos sobre la vida de los artistas, su inspiración, estilos artísticos y la figura de Jonas Netter, coleccionista y mecenas que impulsó a varios de ellos. Finalmente, se apreciarán obras icónicas como: Niña vestida de azul de Modigliani, Dos desnudos después del baño de Valadon y Martirio de San Sebastián de Zárraga.

Dentro del segundo apartado, Publicaciones, estará disponible un adelanto de los contenidos del libro y cuadernillo de la exposición de forma gratuita. Dichos textos especializados son: Amedeo Modigliani de Marc Restellini (historiador de arte y especialista en la obra de Modigliani), curador de la muestra, y Amigos de viaje mexicanos de Jaime Moreno Villarreal (poeta, ensayista, narrador y traductor literario), asesor del concepto curatorial en México.

En la última sección, Conoce más, el usuario descubrirá elementos como el contexto internacional, biografías de los artistas y videos de sus estudios, una línea del tiempo y la vida cotidiana en los barrios de Montparnasse y Montmartre. Finalmente, se ofrecerá una lista de canciones integrada por una selección de la época, para enriquecer su experiencia de forma sensorial, en la siguiente liga:

(https://open.spotify.com/playlist/2Y1gWbBWA9N3imWZwQEdLo?si=LIDFFZI8RxKnWpgig8Vn5Q)

El micrositio está diseñado para realizar una navegación accesible por parte de sus diferentes públicos: estudiantes, familias, interesados en la cultura y el arte e incluso investigadores, quienes podrán elegir los contenidos de acuerdo con sus intereses, ya sean elementos didácticos como la línea del tiempo, materiales audiovisuales, música de la época, así como textos de renombrados especialistas que contribuyen al fomento de la investigación académica.

Para el INBAL y su Museo del Palacio de Bellas Artes, una prioridad es escuchar a su público; por ello contará con un buzón para recibir comentarios y sugerencias de mejora sobre su experiencia de navegación, así como de los diversos contenidos del micrositio.

Cabe mencionar que, desde junio, en el marco del programa de Noche de Museos y de la campaña “Contigo en la Distancia”, de la Secretaría de Cultura, se llevan a cabo actividades académicas a través de Facebook Live y en la plataforma Contigo en la distancia, que cuentan con la participación de especialistas nacionales e internacionales en las temáticas de la muestra.

Toda la información sobre la exposición y sus actividades complementarias, se pueden consultar en la página web del museo (www.museopalaciodebellasartes.gob.mx), así como en sus redes sociales (Facebook: Museo del Palacio de Bellas Artes / Instagram y Twitter: @mbellasartes).

Con información de Secretaría de Cultura.

Comenta con Facebook

Cultura

Muere John Hume, Premio Nobel de la Paz 1998

Published

on

El político John Hume, un católico moderado, galardonado con el Nobel de la Paz en 1998 por su papel en la reconciliación de Irlanda del Norte, falleció este lunes a los 83 años, anunció su familia.

“John falleció en la madrugada tras sufrir una corta enfermedad”, anunció el comunicado de la familia del exlíder católico nacionalista.

Hume fue artífice del acuerdo del Viernes Santo firmado en 1998 con el dirigente protestante del Partido Unionista de Ulster (UUP) David Trimble, que ese año también recibió el Nobel de la Paz.

Con información de Noticieros Televisa https://bit.ly/39QiGMc

Comenta con Facebook

Continue Reading

Cultura

Las hermanas Sanromán; precursoras de la pintura hecha por mujeres en México

Published

on

  • A través de sus obras, las hermanas Sanromán cuestionaron y superaron el lugar tradicional relegado a las mujeres en el ámbito artístico (la musa, el objeto de inspiración, el ornato y el ámbito doméstico).

La historia no es imparcial; las grandes narrativas que cuentan el devenir de la humanidad poseen un sesgo que es resultado de la asimetría de poder histórica entre hombres y mujeres. Por ello, no es casual que en los grandes relatos las mujeres sean relegadas a un papel secundario o complementario, pues las formas dominantes en las que se hace historia poseen una perspectiva masculinista en la que el hombre es sinónimo de humanidad, cultura y nación, o que en el mejor de los casos las mujeres son reducidas a “contribuyentes” (jamás protagonistas o bastiones) en la construcción de la nación y la cultura. Como señala el historiador del arte y curador mexicano Luis Vargas Santiago, hacer historia es “resultado de un ejercicio de poder que pone de relieve ciertos eventos, personas y procesos al tiempo que oculta otros, los margina, los borra”[1].

En la historia del arte existen silencios que niegan la existencia y producción artística de mujeres, con todo y las dificultades que implicaba que una mujer realizara tareas que solo eran consideradas propias de los hombres ilustres. Como indica la investigadora Anne Staples, las mujeres consideradas “ilustradas” en el siglo XIX debían tener medios económicos para adquirir una amplia cultura, pues si no se tenía una fortuna o una situación privilegiada era imposible acceder al arte y las letras: “Entre las mujeres, más que entre los hombres, tener fortuna o pertenecer a una familia acomodada era prácticamente un requisito para ingresar a la élite del conocimiento, y aun así muy pocas lo lograban. Los hombres, en cambio, conseguían oportunidades que las mujeres ni soñaban”[2].

Según Staples, diversas mujeres privilegiadas que vivieron en el periodo de transición entre el Virreinato y el México independiente tuvieron la oportunidad de cultivarse en las artes; sin embargo, estas mujeres a la vez que brillaban por su talento y sus habilidades, destacaban por “su capacidad de no ofender el orgullo masculino al competir en conocimientos”[3]. Empero, avanzado el siglo XIX las mujeres tuvieron más oportunidades de adquirir nuevos conocimientos, desarrollar sus habilidades y ampliar el horizonte de la mujer ilustrada.

Este es el contexto en el que tiene lugar la obra de dos mujeres consideradas precursoras de la pintura femenina en México; se trata de Josefa Sanromán y Juliana Sanromán, hermanas que formaban parte de una familia originaria de Santa María de los Lagos, hoy Lagos de Moreno, Jalisco, que migró a la Ciudad de México. La historia de estas pintoras ha sido recogida en las investigaciones de Angélica Velázquez Guadarrama, maestra y doctora en Historia del arte por la UNAM e investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas, quien explica que la historiografía del arte ha sido transformada por el feminismo y los estudios de género, haciendo posible que la obra de estas pintoras sea reivindicada y analizada fuera de los discursos y estándares tradicionales de la historia del arte androcéntrica: “Las historiadoras del arte feministas se dedicaron a identificar y llevar al conocimiento público a las artistas que habían sido pasadas por alto por los discursos tradicionales que enfatizaban conceptos tales como genio, originalidad y consagración de obras maestras”[4].

Según explica Velázquez Guadarrama, Josefa y Juliana crecieron en una familia de 7 hermanos con una buena situación económica debido a que su padre, Blas Sanromán, era comerciante.

A pesar de que se desconoce cómo fue que las hermanas Sanromán comenzaron a pintar, las investigaciones de Leonor Cortina, y el análisis de las obras de las hermanas, apuntan a que quizás Pelegrín Clavé, pintor catalán que arribó a México para reformar de manera radical la enseñanza en la Academia de San Carlos a mediados del siglo XIX, fue su profesor particular, pues los retratos realizados por Josefa poseen similitudes con la obra del catalán; asimismo, Clavé pintó retratos de Juliana, Josefa y Refugio Sanromán que fueron exhibidos hacia 1853, y el padre de las pintoras tiene una presencia constante en la Academia de San Carlos en la década de 1850.

Las hermanas Sanromán participaron en la segunda exposición realizada en la Academia de San Carlos (se cree que también participaron en la primera, no obstante, no existe un catálogo que dé cuenta de ello); Josefa formó parte de esta muestra con tres obras mientras que Josefina hizo lo mismo con dos. Cabe destacar que la colaboración de las hermanas San Román en esta exposición, que dejaba ver su amplia preparación en la pintura, se hizo mucho antes de que las mujeres pudieran ingresar como estudiantes en la Academia de San Carlos en 1888.

La pintura era una expresión artística predominantemente masculina, por lo que la participación de la mujeres estuvo marcada por una clara diferenciación, pues los temas ejecutados en la pintura eran determinados con base en el género, esto hacía posible que la labor de las mujeres artistas fuera socialmente aceptable. Es por ello que, según apunta la historiadora del arte y docente Dina Comisarenco Mirkin, las mujeres sobresalieron principalmente en el género del bodegón, el paisaje, las escenas de interior, los retratos, los autorretratos y la copia de pinturas religiosas de los grandes maestros.

En ese sentido es importante detenerse en una de las obras de Josefa Sanromán, titulada Interior del estudio de un artista y que formó parte de la exposición de la Academia de San Carlos. En esta obra la pintora ejecuta un autorretrato con una escena costumbrista; no obstante, lo importante de esta pieza es la alegoría en la autorepresentación, pues según Comisarenco se trata de una personificación de la pintura en la que la autora utiliza el ámbito del hogar como un pretexto para representar su propia mirada sobre las mujeres artistas en una época en la que empezaban las reivindicaciones por los derechos de las mujeres en materia de educación e igualdad.

En Interior del estudio de un artista Josefa se plasma a sí misma rodeada de elementos y temas vinculados con la feminidad y la vida hogareña, así como de obras de autoría propia y de su hermana; sin embargo, lo interesante es que Sanromán se representa a sí misma como una artista, pues en el cuadro aparece sosteniendo una paleta de colores y pinceles, llevando así a cabo una operación iconográfica que la coloca como una mujer en acción.

“Josefa se autorrepresenta y define en su pintura como sujeto activo creador, orgullosa de sus creaciones artísticas, y acompañada por otras dos mujeres, una de las cuales aparece leyendo mientras la otra reflexiona seriamente. La artista resalta así, no sólo la superioridad de la pintura como arte, de acuerdo con lo que señalan varios tratados artísticos de aquel entonces, sino la capacidad intelectual de las mujeres en sintonía con las demandas y cambios de la época arriba referidos”[5], señala Dina Comisarenco Mirkin.

De acuerdo con Velázquez Guadarrama, Interior del estudio de un artista es una de las pocas representaciones en el arte mexicano del siglo XIX en mostrar la actividad artística de una pintora; la investigadora incluso sugiere que esta obra podría ser la primera en representar a una mujer de esta manera.

Asimismo, Juliana Sanromán es autora de un cuadro intitulado Sala de Música, en el cual representó a una joven que se alista para cantar mientras es acompañada por otra mujer que toca el piano, a la vez que un hombre en un sofá fuma y parece disfrutar el espectáculo. De nueva cuenta, en esta ocasión en una obra de Juliana, la mujer ocupa un papel activo como ejecutante de las artes. Sin embargo, al mismo tiempo que parece que las representaciones de las hermanas Sanromán contribuyen a ampliar el horizonte de la mujer ilustrada, Velázquez Guadarrama apunta que las obras de Josefa y Juliana contribuyeron a reforzar el ideal burgués de la feminidad de mediados de siglo difundido por medio de diversas publicaciones impresas y que respondía a la intención de elevar el nivel educativo de las mujeres.

No obstante, ese ideal tenía límites demarcados por las paredes de la vida hogareña y el matrimonio, pues la educación de las mujeres continuaba siendo considerada un peligro para sus roles “naturales” de madre y esposa. Es en este punto que la obra de las hermanas Sanromán adquiere un valor sumamente importante, pues sus representaciones implicaron una transgresión de los papeles secundarios y pasivos de las mujeres cuyo lugar está fuera de las artes y el conocimiento.

“Si a primera vista, y para el espectador actual, las obras de las hermanas Sanromán parecen reproducir los valores tradicionales, cuando se ven en el contexto de su tiempo, constituyen una imagen diferente de la feminidad mexicana… En sus pinturas se concibieron a sí mismas y examinaron a sí mismas como actores y protagonistas de su propio trabajo, algo bastante inusual en el contexto mexicano”[6], explica Velázquez Guadarrama.

A través de sus obras y en particular de sus autorretratos las hermanas Sanromán cuestionaron y superaron el lugar tradicional relegado a las mujeres en el ámbito artístico (la musa, el objeto de inspiración, el ornato y el ámbito doméstico) a la vez que plasmaron sobres sus lienzos nuevas posibilidades para la mujer al convertirse en sus obras, por medio de su iconografía, en sujetos protagonistas que son creadores y capaces de ejecutar las artes con la misma (o incluso más) habilidad y talento que los hombres.

Con información de Secretaría de Cultura https://bit.ly/2XhP1Xc

[1] Vargas, Luis. “Representaciones femeninas en la pintura del siglo XIX. Ángeles del hogar y musas callejeras, VELÁZQUEZ Guadarrama, Angélica, 2018, México, Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM”, Artelogie.

[2] Staples Anne. “Mujeres ilustradas mexicanas, siglo XIX” en Historia de las Mujeres en México, 2015, México, Instituto de Estudios Históricos las Revoluciones en México, p. 137.

[3] Op.cit, p. 140.

[4] Velázquez Guadarrama, Angélica. “Juliana and Josefa Sanromán: The Representation of Bourgeois Domesticity in Mexico, 1850-1860”, Artelogie, Recherches sur les artes, le patrimonie et la littérature de l’Amérique Latine, París, Francia, núm. 5, pp. 1-14, octubre de 2013.

[5] Comisarenco Mirkin, Dina. “Aquí nos pintamos nosotras: el autorretrato femenino en el México moderno”, Revista de la Universidad Cristóbal Colón, Número 28 (2012), 45-67.

[6] Velázquez Guadarrama, Angélica. “Juliana and Josefa Sanromán: The Representation of Bourgeois Domesticity in Mexico, 1850-1860”, Artelogie, Recherches sur les artes, le patrimonie et la littérature de l’Amérique Latine, París, Francia, núm. 5, pp. 1-14, octubre de 2013.

Comenta con Facebook

Continue Reading

Cultura

Muere Alan Parker, director de clásicos como ‘El expreso de medianoche’, ‘Fama’ o ‘Evita’

Published

on

El director de cine británico Alan Parker, autor de clásicos como ‘El expreso de medianoche’, ‘Evita’ o ‘Fama’, ha muerto a los 76 años, según informó este viernes una portavoz del cineasta.

Su último largometraje fue «La vida de David Gale», un drama judicial protagonizado en 2003 por Kevin Spacey, Kate Winslet y Laura Linney. Precisamente por este proyecto visitó en Semana Santa de aquel mismo año su admirada Barcelona para allí rodar algunas escenas; más concretamente las Ramblas y el exterior del Gran Teatro del Liceo. El cineasta llegó a modificar el guion para así poder rodar un «flashback» del filme en la Ciudad Condal.

En 2002, la reina Isabel II le concedió el título de Caballero del Imperio Británico por su contribución al mundo del arte; en 2012 fue nombrado miembro honorífico de la Universidad de Alcalá y en 2013 la Academia Británica de Cine le concedió el Bafta honorífico a toda su carrera por su «sobresaliente y excepcional contribución» al mundo del celuloide; en aquel momento, su presidente, John Willis, aseguró que era un cineasta «diferente, un hombre de visión y personalidad firme». Dos años más tarde anunció su ruptura con el negocio del cine tras empezar a dirigir con apenas 24 años; sus últimos años de vida los había dedicado a la pintura, siendo la fotografía una de sus primeras aficiones.

Célebre por cambiar de género de un título a otro, dirigió un total de 14 largometrajes, de los cuales escribió seis. Parker será recordado especialmente por su predilección hacia el musical: su ópera prima, la comedia gánster «Bugsy Malone, nieto de Al Capone» (1976), con Jodie Foster de niña; la universalmente conocida «Fama», «Pink Floyd: El muro» (1982), «Los Commitments» (1991) y, cómo no, la superproducción «Evita», con Madonna como Eva Perón.

En la década de los ochenta, uno de los estrenos más importantes de Hollywood fue «Arde Mississippi», donde Willem Dafoe y Gene Hackman se enfrentaron a la degradación humana en un pequeño pueblo racista donde miembros del Ku Klux Klan asesinaban sin piedad a gente de color.

Con información de ABC.

Comenta con Facebook

Continue Reading
Violentometro
MUJERES

Destacado

Todos los derechos reservados @ 2018 - 2020 De Luna Noticias