Tulum, Quintana Roo, 28 de octubre de 2026. El Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto de Tulum registró una caída de 33.2 % en el movimiento de pasajeros durante el primer semestre de 2026, frente al mismo periodo de 2025, mientras el destino enfrenta una temporada turística con menor ocupación hotelera y cancelaciones de rutas aéreas que complican su conectividad internacional.
De acuerdo con las estadísticas de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), la terminal movilizó 471 mil 500 pasajeros entre enero y junio, frente a los 705 mil 400 del mismo lapso del año anterior. La reducción confirma las dificultades que enfrenta el aeropuerto, inaugurado en diciembre de 2023, para consolidarse como una alternativa de acceso al Caribe mexicano.
El segmento internacional concentró buena parte de la caída. Durante el primer semestre, el aeropuerto recibió 247 mil 100 pasajeros internacionales, 40.8 % menos que los 417 mil 600 registrados en el mismo periodo de 2025. En junio, el descenso interanual de este segmento llegó a 63.2 %.
Aerolíneas ajustan su conectividad
La reducción de pasajeros coincide con modificaciones en la oferta de vuelos. Durante 2025, distintas aerolíneas suspendieron rutas hacia Tulum o redujeron sus frecuencias, una situación que limitó las conexiones directas desde algunos mercados internacionales.
Entre las compañías que han realizado ajustes figuran Delta Air Lines, United Airlines, Air Canada, Copa Airlines y Avianca. Los cambios incluyeron suspensiones temporales y cancelaciones de rutas que conectaban el destino con ciudades de Estados Unidos, Canadá y Sudamérica.
El panorama también ha afectado las expectativas sobre el crecimiento del aeropuerto. Aunque las autoridades turísticas estatales habían previsto recuperar parte de las conexiones perdidas durante 2026, los datos del primer semestre mostraron que el tráfico de pasajeros todavía se encontraba por debajo de los niveles del año anterior.
La ocupación hotelera muestra una recuperación desigual
La actividad hotelera también refleja las dificultades del destino. Según el seguimiento semanal de la ocupación turística en Quintana Roo, Tulum registró 53.5 % de habitaciones ocupadas entre el 17 y el 23 de octubre, por encima del 48.2 % reportado durante la semana anterior.
Sin embargo, el repunte semanal no elimina el problema de fondo. En septiembre, representantes del sector hotelero señalaron que la ocupación se mantenía hasta diez puntos porcentuales por debajo de la registrada un año antes. Los establecimientos de la zona costera y algunos hoteles todo incluido enfrentaban niveles particularmente bajos.
La diferencia entre los indicadores semanales y los reportes de los empresarios muestra la importancia de distinguir los periodos de medición. Una mejora de una semana a otra no significa necesariamente que el destino haya recuperado el volumen de visitantes de años anteriores.
Precios, transporte y servicios influyen en la experiencia turística
La conectividad aérea no es el único factor que interviene en la actividad turística. Representantes empresariales han señalado dificultades relacionadas con el transporte local, los costos de los servicios y la percepción de seguridad durante los desplazamientos por carretera.
Estos factores pueden influir en la decisión de viajar, el gasto de los visitantes y la competitividad del destino frente a otros puntos del Caribe mexicano. No obstante, atribuir la caída del tráfico aéreo a una sola causa requiere estudios que permitan medir el peso de cada variable.
La evolución de los visitantes de la zona arqueológica también constituye un indicador relevante para evaluar el comportamiento turístico. Las cifras deben compararse por mes y año para establecer la magnitud de las variaciones, sin confundir las estadísticas de acceso al sitio con el movimiento de pasajeros del aeropuerto.
El aeropuerto y los indicadores turísticos, bajo seguimiento
Los datos disponibles muestran que Tulum enfrenta dos desafíos relacionados, pero distintos: recuperar el tráfico aéreo internacional y mejorar el desempeño de su actividad hotelera. La evolución de las rutas, las llegadas de pasajeros y la ocupación de habitaciones permitirá evaluar si el destino logra revertir la tendencia durante la temporada alta.
Por ahora, las cifras del primer semestre de la AFAC documentan la caída del movimiento aeroportuario, mientras que los reportes semanales de octubre muestran una recuperación reciente de la ocupación hotelera. Ambos indicadores deberán revisarse en sus siguientes publicaciones para determinar si la mejora se mantiene.