Ordenamiento ecológico definirá dónde podrá crecer Playa del Carmen

Playa del Carmen definirá su crecimiento urbano mediante el ordenamiento ecológico que elabora el gobierno de Quintana Roo, informó el secretario de Ecología y Medio Ambiente estatal, Óscar Rébora, al confirmar la instalación del comité encargado del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), instrumento que establecerá criterios para proteger los ecosistemas, los corredores de fauna y las zonas forestales del municipio.

Mientras el ayuntamiento trabaja en la actualización del Programa de Desarrollo Urbano (PDU), la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente participa en las mesas de coordinación para incorporar criterios de conservación en la planeación territorial. Rébora explicó que la función de su dependencia se concentra en el POEL, que determinará las condiciones ambientales que deberán considerarse antes de autorizar nuevos desarrollos.

El crecimiento urbano deberá considerar los corredores de fauna

El funcionario señaló que uno de los principales retos consiste en conciliar la expansión de la ciudad con la conservación de los espacios naturales. Como parte de este proceso, la dependencia busca que los proyectos mantengan condiciones para el desplazamiento de animales silvestres entre áreas naturales y eviten la fragmentación de sus hábitats.

Rébora afirmó que Quintana Roo conserva más del 80 por ciento de su macizo forestal, por lo que consideró necesario incorporar criterios ecológicos en las decisiones sobre el uso del suelo. Indicó que el crecimiento urbano debe tomar en cuenta las características de cada zona y las condiciones de los ecosistemas presentes.

La discusión ocurre durante la actualización del PDU de Playa del Carmen, en medio de cuestionamientos sobre posibles incentivos fiscales para propietarios de terrenos sin desarrollar. Entre las preocupaciones planteadas se encuentra la conservación de predios que sirven de refugio para coatíes, aves y otras especies silvestres.

Aunque el secretario no se pronunció directamente sobre las medidas fiscales mencionadas, sostuvo que cualquier propuesta relacionada con la expansión urbana debe considerar previamente las condiciones ambientales del territorio.

El POEL establecerá restricciones según cada ecosistema

El Programa de Ordenamiento Ecológico Local permitirá delimitar Unidades de Gestión Ambiental (UGA), áreas en las que se identificarán las características de los ecosistemas y los usos del suelo compatibles con su conservación. Estas unidades servirán para determinar qué actividades pueden realizarse, cuáles estarán sujetas a restricciones y cuáles resultarán incompatibles con los criterios ambientales establecidos.

El titular de la dependencia aclaró que el POEL no define directamente las densidades de construcción, atribución relacionada con la planeación urbana. Sin embargo, establecerá criterios de protección, conservación y aprovechamiento sustentable que deberán considerarse al determinar los usos permitidos en el territorio.

Rébora también rechazó que los programas de ordenamiento ecológico sean documentos meramente administrativos sin efectos jurídicos. Explicó que estos instrumentos están contemplados en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, por lo que forman parte del marco normativo ambiental.

Las zonas de conservación pueden tener usos condicionados

El secretario precisó que una zona clasificada para conservación no implica necesariamente la prohibición absoluta de toda actividad humana. Dependiendo de las condiciones establecidas, algunas áreas podrían admitir actividades como el ecoturismo o proyectos de bajo impacto, siempre que cumplan con los criterios ambientales correspondientes.

La viabilidad de estos proyectos también dependerá de la disponibilidad de servicios básicos. Para ello, señaló la necesidad de verificar las condiciones de abastecimiento de agua y electricidad ante las instancias responsables, entre ellas la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Estas condiciones deberán considerarse al evaluar las posibilidades de aprovechamiento de cada unidad ambiental. La clasificación de un terreno, por tanto, no determina por sí sola que cualquier proyecto sea viable, pues también deben cumplirse las disposiciones aplicables y acreditarse la factibilidad de los servicios requeridos.

Playa del Carmen todavía no tiene fecha para concluir el programa

Rébora informó que los ordenamientos ecológicos de Benito Juárez, Puerto Morelos y Tulum se encuentran próximos a concluir, mientras que en Othón P. Blanco se realizan modificaciones parciales. En el caso de Playa del Carmen, indicó que todavía no existe una fecha definida para terminar el POEL.

El procedimiento requiere la validación de los tres órdenes de gobierno y una etapa de consulta pública en la que podrán participar organizaciones civiles y ciudadanos. Durante este proceso, las observaciones recibidas deberán analizarse para determinar cuáles corresponde incorporar a los ajustes del documento.

El funcionario subrayó que el programa conservará su carácter de proyecto mientras no concluya el procedimiento y sea publicado oficialmente. Hasta entonces, la definición de los usos ambientales del territorio seguirá sujeta a las etapas de elaboración, revisión y validación correspondientes.

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