Destapan corrupción en Jóvenes Construyendo el Futuro

Robos de identidad, empresas fantasma, cobros de cuotas, hackeo en el sistema y corrupción son algunas de las irregularidades que han sido detectadas en algunas entidades dentro del programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro, a cargo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Delegados regionales de Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Guerrero, Nayarit, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco y Yucatán acusaron que los jóvenes dan moches a las empresas o instituciones inscritas en el programa, que van desde los 500 hasta los mil 600 pesos para no asistir a la capacitación, mientras que en otros casos, son los mismos empleadores los que les retienen sus tarjetas a los beneficiarios para quedarse con todo o un porcentaje de la beca.

El delegado de programas federales en Tabasco, Manuel Merino Campos, dio a conocer que la vinculación entre beneficiarios y empresas está suspendida de manera indefinida debido a que se han recibido más de 200 denuncias de los jóvenes beneficiarios por el cobro de cuotas injustificado y hasta el momento, se han detectado 140 empresas que han incurrido en actos ilegales, que ya fueron dadas de baja de la plataforma del programa federal.

Asimismo, el director de Jóvenes Construyendo el Futuro en Sonora, Guillermo Díaz Robles, reveló a MILENIO que por cobrar cuotas a los beneficiarios que supuestamente capacitaban, al menos 18 empresas ubicadas en los municipios de Hermosillo, Nogales, Caborca, Navojoa, y Etchojoa, han sido dadas de baja de los programas federales, pero no se procedió jurídicamente en su contra y 12 más se encuentran bajo investigación.

En el caso de Guerrero, el subdelegado regional del Gobierno de la República, Iván Hernández Díaz, reconoció que en la zona de Carrizal y Filo de Caballos (en la Sierra) “varios ciudadanos acudieron a la convocatoria que tenían asociaciones civiles, pero bajo ese esquema, como ellos lo iban a ingresar al sistema y buscar al tutor, el joven tendría que dar un porcentaje a las asociaciones cada que realizaran un cobro, por esa razón se tomó la decisión de restringirles su participación en el programa”.

En ese sentido, el coordinador de programas sociales del Gobierno Federal en Yucatán, Joaquín Díaz Mena, aseveró que en los siguientes días emprenderán acciones de vigilancia y supervisión para verificar que los becarios estén acudiendo a sus capacitaciones “y no sólo cobren la beca sin aprender algún oficio o labor”.

“Hay empresas que les han dicho a los jóvenes que si su beca es de 3 mil 600 pesos, que les den una parte y no se presenten, si alguien les está pidiendo una parte de su apoyo que nos los reporten porque aunque las empresas afiliadas amenacen con darles de baja del programa a los jóvenes, no lo pueden hacer”, señaló.

En el caso de Nayarit y Chiapas, se detectaron empresas fantasmas que pretendían reclutar a jóvenes para incorporarlos al programa y desviar los recursos.

En San Luis Potosí, la responsable del enlace con el Gobierno Federal, Teresa Pérez Granados, apuntó que se descubrieron empresas fantasmas que tienen a jóvenes cobrando sin hacer nada y les piden la mitad del dinero.

En esta misma entidad, se registró que alrededor de una decena de jóvenes beneficiarios fueron dados de baja de la plataforma digital, tras un presunto hackeo en el sistema “ya que al momento de ingresar, aparece un reporte contra la empresa que los capacita, sin embargo, afirman que ellos no realizaron ninguna queja y esto generó que fueran dados de baja”.

Uno de los programas insignia de la administración de Andrés Manuel López Obrador, que pretendía atender en su primer año de operaciones a un millón de jóvenes entre 18 y 29 años por medio de capacitaciones en empresas, instituciones públicas y organizaciones sociales durante 12 meses y otorgarles una beca de 3 mil 600 pesos y seguro médico, tampoco cumplió su objetivo, pues a a fecha sólo ha reclutado a 900 mil personas.

Datos de la STPS indican que Chiapas es el lugar donde la mayor cantidad de jóvenes han sido vinculados con alguna empresa o institución al alcanzar 124 mil 264 jóvenes; seguido de Tabasco con 103 mil 255; Veracruz con 90 mil 501; Estado de México con 87 mil 156; Guerrero con 62 mil 040; Michoacán con 56 mil 274 y Ciudad de Mexico con 42 mil 159. En contraste, entre los estados en los que se vinculó a un menor número de personas están Baja California con 2 mil 150; Baja California Sur con 3 mil 407; Nuevo León con 4 mil 308; Aguascalientes con 4 mil 638; Sonora con 5 mil 134; Coahuila con 5 mil 332 y Colima con 7 mil 039.

Al respecto, Rodrigo González Mireles, capacitador del programa en Aguascalientes señaló que la meta en la entidad no se alcanzó porque la mayoría de los jóvenes estudian o trabajan y por ello, no cumplen con los requisitos para ingresar a Jóvenes Construyendo el Futuro, sin embargo, precisó que esto “no significa que no haya ninis en la entidad, sino que a lo mejor no les causó interés”.

“Si hay, pero algunos de ellos a lo mejor no ven el interés en el programa, porque la publicidad se hizo mediante Facebook, entonces más bien ahí dependen del tema de los jóvenes, otros de los que se registraron nos decían que no encontraron un plan de capacitación que les gustara. Otro tema es que tenemos la mayoría de los jóvenes están cursando sus estudios, ya sea de universidad o de prepa y el programa nos marca que solo puede ser beneficiario si no estás estudiando o trabajando”, acotó.

Mientras que el encargado de Delegaciones Federales en Baja California, Alejandro Ruiz Uribe, justificó que “la falta de jóvenes en el programa tiene que ver con la condición económica del Estado” y por eso “es difícil que haya muchos jóvenes en condición de no estudiar y no trabajar”.

“El programa no fracasó, porque atiende a la población que tiene esa necesidad, aunque se esperaba fuera más grande. Los jóvenes inscritos están laborando en despachos jurídicos, agencias aduanales, carpinterías, talleres mecánicos e incluso en abarrotes”, dijo. En tanto, en Baja California Sur, el coordinador de los Programas Sociales del gobierno federal, Víctor Castro Cosío, opinó que “el programa fracasó porque yo creo que se les hizo poco el dinero (a los jóvenes)”.

“Hay que decirlo, el programa no llegó a la meta esperada; se inscribieron más de tres mil jóvenes en Baja California Sur, hubo un buen número, fue un gran programa, sin embargo, mucha gente que no nos tuvo la confianza, los muchachos no se anotaron y había capacidad para once mil.

No llegamos a la meta porque en Baja California Sur muchos jóvenes quieren buscar trabajo en otros lados, yo creo que los tres mil 600 de la beca, se les hizo poco”, externó.

Con información de Milenio.


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