Washington, 04 de noviembre de 2026.- Mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos consiguieron los votantes en las elecciones de medio mandato del martes 3 de noviembre de 2026, al otorgar al Partido Demócrata el control de la Cámara de Representantes y el Senado, un resultado que limitará la capacidad legislativa del presidente Donald Trump durante los próximos dos años.
La derrota republicana ocurrió en medio del descontento por el encarecimiento de los productos básicos, la inflación y las críticas a la gestión presidencial. Los resultados también reflejaron cambios electorales en estados que tradicionalmente habían respaldado a candidatos republicanos.
Mayoría demócrata transforma el mapa del Senado
Entre las victorias más relevantes destaca la de Adam Hamilton en Kansas, donde derrotó al republicano Roger Marshall y consiguió el primer escaño demócrata para el Senado por ese estado desde 1932.
En Texas, James Talarico venció al republicano Ken Paxton y recuperó para los demócratas una representación senatorial que no obtenían desde 1988. También consiguieron triunfos Roy Cooper en Carolina del Norte y Annie Andrews en Carolina del Sur. En Ohio, Sherrod Brown recuperó el escaño que había perdido en 2024.
Trump pierde margen de maniobra legislativa
En la Cámara de Representantes, los demócratas también alcanzaron la mayoría necesaria para desplazar a los republicanos de la conducción legislativa. Hakeem Jeffries quedó perfilado para asumir la presidencia de este órgano, aunque la designación deberá realizarse mediante votación de sus integrantes.
El cambio de mayorías permitirá a la oposición controlar los comités legislativos, revisar las decisiones de las agencias federales y convocar investigaciones sobre la administración presidencial.
Trump conservará facultades ejecutivas y podrá recurrir al veto para frenar iniciativas aprobadas por el Congreso. Sin embargo, tendrá que negociar con sus adversarios políticos para conseguir respaldo a sus propuestas fiscales y presupuestarias.
La nueva composición legislativa entrará en funciones en enero de 2027 y marcará una nueva etapa en la relación entre la Casa Blanca y el Congreso estadounidense.