Bagdad, Irak ; 1 de octubre de 2026.- Estados Unidos completó el 30 de septiembre de 2026 la retirada de sus últimas tropas de Irak, con lo que terminó la misión militar de la coalición internacional contra el Estado Islámico después de 12 años. La salida se concretó desde la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán, conforme al acuerdo alcanzado en 2024 entre Washington y Bagdad.
La operación fue concluida durante la administración del presidente Donald Trump, quien destacó la salida de las fuerzas estadounidenses y mencionó al primer ministro iraquí, Ali Faleh al-Zaidi, como responsable de una nueva etapa para el país. Estados Unidos mantendrá cooperación bilateral en materia de defensa, mientras las operaciones contra el Estado Islámico continúan desde Jordania y Siria.
Irak queda a cargo de su seguridad
La retirada generó celebraciones en distintas ciudades iraquíes, donde habitantes y fuerzas de seguridad conmemoraron el fin de la misión extranjera. En Bagdad y Nayaf se realizaron actos públicos mientras el gobierno presentó el retiro como el inicio de una etapa en la que las instituciones iraquíes asumirán directamente la responsabilidad de la seguridad nacional.
Al mismo tiempo, persisten dudas sobre el escenario posterior a la salida estadounidense. Entre los principales factores de riesgo están las milicias respaldadas por Irán y la posibilidad de que células del Estado Islámico intenten recuperar capacidad operativa. Reuters reportó preocupación entre sectores iraquíes por un eventual vacío de seguridad, aunque el gobierno sostiene que sus fuerzas están preparadas para asumir el control.
De la invasión de 2003 al regreso contra ISIS
La presencia militar estadounidense en Irak comenzó con la invasión de 2003, cuando una coalición encabezada por Washington derrocó al gobierno de Saddam Hussein. La administración de George W. Bush justificó la intervención, entre otros argumentos, con acusaciones sobre la existencia de armas de destrucción masiva; posteriormente, parte de la inteligencia presentada para sustentar esas afirmaciones fue considerada errónea.
Las últimas tropas estadounidenses se retiraron de Irak en diciembre de 2011, pero regresaron en 2014 después de la expansión del Estado Islámico, que tomó amplias zonas del norte del país y capturó Mosul. Ese año comenzó la Operación Inherent Resolve, centrada en combatir al grupo y apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes.
El cierre de la misión no implica el fin de la cooperación militar entre ambos países. Washington y Bagdad avanzan hacia una relación bilateral de defensa, mientras la coalición mantiene desde Jordania parte de sus capacidades para combatir al Estado Islámico en Siria.