Estados Unidos e Israel lanzan ofensiva militar contra Irán; Teherán prepara represalias

Estados Unidos e Israel lanzaron la madrugada de este sábado 28 de febrero una ofensiva militar contra Irán, con ataques reportados en Teherán y en al menos otras seis ciudades, mientras el gobierno iraní advirtió que prepara represalias y las autoridades israelíes declararon estado de emergencia en todo el país ante el riesgo de una respuesta con misiles y drones.

Las explosiones fueron escuchadas en múltiples puntos de la capital iraní, incluida la zona de Pasteur, donde se ubica el complejo de alta seguridad que alberga la residencia y oficina del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. La agencia semioficial Fars informó que al menos siete misiles impactaron en esa área. También se reportaron ataques en Isfahán, Qom, Lorestan, Karaj, Kermanshah y Tabriz, de acuerdo con medios estatales iraníes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en un mensaje en video que la operación militar “masiva y en curso” tiene como objetivo eliminar amenazas inminentes del régimen iraní y proteger a ciudadanos y fuerzas estadounidenses en la región. Señaló que Washington busca destruir la industria de misiles iraní y afirmó que Teherán había intentado reconstruir su programa nuclear tras el bombardeo estadounidense de junio de 2025 contra tres instalaciones nucleares.

Trump advirtió que podrían registrarse bajas estadounidenses como resultado de la operación, aunque aseguró que se han tomado medidas para minimizar riesgos al personal desplegado en Medio Oriente. El mandatario emitió el mensaje mientras pasa el fin de semana en su club privado en Palm Beach, Florida.

Funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales señalaron que los ataques están enfocados en objetivos militares y que forman parte de una acción coordinada con Israel. Una fuente israelí indicó que la ofensiva apuntó a misiles balísticos y lanzaderas que, según Tel Aviv, representan una amenaza directa.

El gobierno israelí denominó la operación “Roaring Lion”, en referencia a la campaña previa de junio conocida como “Rising Lion”, desarrollada durante un conflicto de 12 días entre ambos países. El Ministerio de Defensa de Israel calificó el ataque como “preventivo” y activó protocolos de emergencia ante la posibilidad de represalias iraníes.

En respuesta, medios vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica señalaron que Irán se prepara para una “respuesta aplastante” contra lo que denominó el “régimen sionista”. Analistas consideran que Teherán podría recurrir a misiles de corto y mediano alcance contra bases estadounidenses en la región o contra objetivos en Israel, así como al uso de drones, embarcaciones rápidas y submarinos en el Golfo Pérsico.

Hospitales en Tel Aviv, Ramat Gan y Haifa comenzaron a trasladar operaciones a instalaciones subterráneas, mientras el Ministerio de Salud ordenó el nivel máximo de alerta y la suspensión de actividades no esenciales. El Comando del Frente Interno instruyó a la población a limitar actividades públicas, prohibiendo reuniones, clases y labores no indispensables. Israel también cerró su espacio aéreo.

La embajada de Estados Unidos en Israel exhortó a sus ciudadanos a permanecer cerca de refugios y atender de inmediato cualquier alerta o sirena.

La ofensiva ocurre en un contexto de creciente tensión. En junio de 2025, Estados Unidos bombardeó tres sitios nucleares en Irán, acción a la que Teherán respondió con el lanzamiento de misiles contra la base aérea de Al Udeid en Qatar. Tras ese episodio, se anunció un alto al fuego.

En semanas recientes, Washington había movilizado activos militares hacia Medio Oriente. Trump había alternado mensajes de apertura al diálogo con advertencias de acción militar, en medio de denuncias sobre la represión de protestas en Irán y acusaciones sobre la reactivación de su programa nuclear.

Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre víctimas ni daños materiales detallados. La situación se mantiene en desarrollo.

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