Cuba requiere apoyo ante la Helms-Burton

El dilema de Cuba es independencia o anexión a Estados Unidos; así es desde hace 200 años y el pueblo cubano lo resolvió positivamente con la revolución que triunfó el primero de enero de 1959, dijo ayer el embajador de Cuba en México, Pedro Núñez Mosquera.

En una conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el diplomático habló de la ley Helms-Burton, cuyo título III fue activado en abril por el presidente Donald Trump. Esta norma, dijo, busca asfixiar a la isla, pero el pueblo de Cuba no se dejará arrebatar sus casas y hospitales, como no nos hemos dejado arrebatar la independencia conquistada.

En el encuentro Cuba frente a la ley Helms-Burton, el ex rector de la UNAM Pablo González Casanova sostuvo que en este momento, el gobierno de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, puede representar un elemento muy positivo para la isla. Hay que respaldar las medidas de apoyo al país hermano tomadas por la administración federal.

Aseveró que la ayuda de México al país caribeño frente a Estados Unidos es una posibilidad que no se daba en mandatos anteriores. Acotó que la izquierda debe ser muy precisa para no estar en favor o en contra, en términos absolutos, de las posturas del gobierno, sino reconocer que hay medidas que incluso hacen muy difícil para mucha gente tomar posiciones, e invitó a que cada quien adopte la que crea mejor, sin pensar que todo el mundo debe tener esa porque es perfecta. Diría que esa es la manera de razonar, aunque es muy difícil.

La ley Helms-Burton fue aprobada por Bill Clinton en 1996 para sancionar al gobierno de La Habana por derribar dos avionetas estadunidenses. El título tercero permite a sus ciudadanos demandar contra propiedades nacionalizadas o confiscadas en Cuba en la década de 1960.

Núñez Mosquera señaló que las condiciones históricas que ha enfrentado Cuba son similares a las de Puerto Rico, pero con resultados distintos. Mientras el primero es un Estado independiente, el segundo es una colonia de Estados Unidos llamada eufemísticamente Estado Libre Asociado.

Dijo que tras la revolución, todas las nacionalizaciones del gobierno de La Habana se realizaron con compensaciones. Todas se resolvieron con otros países, como España, menos con Estados Unidos, que no las aceptó porque ya tenía en plan de hacer lo mismo que en Guatemala, donde en 1954 enviaron a un grupo de mercenarios. Y lo hicieron en 1961, pero fueron derrotados.

Sostuvo que el título III de la Helms-Burton es algo increíble en cuanto a extraterritorialidad. Ningún país que se respete y que tenga soberanía puede aceptar pretensión semejante. Señaló que esta ley ha provocado desde su creación el rechazo internacional, como el de la Unión Europea, México, Canadá y otros países.

Explicó que en 59 años, el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos ha dejado pérdidas para Cuba por 933 mil 678 millones de dólares.

El académico Carlos Fazio señaló que la ley busca anular el derecho soberano de Cuba a la nacionalización y expropiación de bienes de extranjeros y nacionales con los términos de compensación que a los efectos se consideren y de conformidad con el derecho internacional. “Por su carácter extraterritorial, el engendro legislativo −que no tiene jurisdicción en Cuba− viola los reconocidos principios de que el dominio de una propiedad se establece de acuerdo con las leyes del país donde está localizada, de la libertad de financiamiento e inversión y la subordinación de compañías subsidiarias a las leyes de la nación residente”.

Con información de La Jornada.

EEUUTrump
Comentarios (0)
Agregar comentario