CANCÚN, Quintana Roo; 01 de octubre de 2026.— La Diócesis de Cancún-Chetumal alertó sobre personas que se hacen pasar por sacerdotes católicos y ofrecen ceremonias religiosas en hoteles de Cancún, un esquema que puede involucrar a parejas que pagan paquetes de boda de alto costo. El obispo Salvador González Morales confirmó que existe al menos un caso detectado en la zona norte de Quintana Roo.
De acuerdo con el obispo, estas personas acuden principalmente a hoteles para ofrecer servicios religiosos. La Iglesia también identificó otro caso en comunidades del sur del estado. La alerta alcanza a parejas, hoteles y organizadores de bodas, debido a que una ceremonia realizada por alguien que no está ordenado y autorizado por la Iglesia puede no tener validez como sacramento.
Bodas de alto costo
El caso adquiere relevancia para la industria turística porque las bodas en Cancún pueden superar los 100 mil pesos y los paquetes destinados a parejas nacionales y extranjeras pueden incluir ceremonias religiosas. El reporte difundido por Quadratín señala que la Iglesia pidió no asumir que una persona es sacerdote únicamente porque sea presentada por un hotel, un organizador o algún intermediario.
La Diócesis recomendó verificar directamente con una parroquia quién celebrará la boda y confirmar que el ministro esté debidamente ordenado y autorizado. La comprobación debe realizarse antes de contratar o pagar una ceremonia religiosa, incluso cuando el servicio forme parte de un paquete ofrecido por un establecimiento turístico.
Iglesia pide verificar a los ministros
El obispo explicó que el problema no se limita a un posible perjuicio económico. Si una persona que no es sacerdote se presenta como ministro y realiza una ceremonia, la pareja puede quedar sin el sacramento que buscaba recibir. Por ello, la recomendación contempla tanto a los clientes como a los establecimientos y organizadores involucrados en las bodas.
La presencia de falsos sacerdotes no es un fenómeno nuevo en Quintana Roo. En febrero pasado, autoridades eclesiásticas de Chetumal reportaron casos de personas que se presentaban como integrantes de la Iglesia, ofrecían sacramentos y solicitaban dinero; algunos casos fueron denunciados ante la Fiscalía General del Estado por presunta usurpación de identidad.
Ante la nueva alerta, la Diócesis mantiene como medida principal la verificación directa con las parroquias antes de contratar una ceremonia religiosa. En el caso de las bodas realizadas en hoteles, la recomendación también implica confirmar previamente quién oficiará y si cuenta con autorización eclesiástica vigente.