Tulum, Quintana Roo, 21 de octubre de 2026. La ocupación hotelera en Tulum cayó de 73.2% en enero a 42.3% en septiembre, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo estatal citadas en reportes periodísticos publicados esta semana. La baja coincide con problemas de conectividad aérea, precios elevados y dificultades para atender el sargazo, factores que afectan la competitividad del destino y los ingresos de los negocios turísticos.
El descenso ocurre en un contexto de menor llegada de visitantes y dificultades para mantener la actividad de hoteles, restaurantes y prestadores de servicios. En octubre, la situación del destino volvió a generar atención por los cierres de establecimientos y la reducción de la actividad comercial en algunas zonas de la franja turística.
Sargazo y costos complican la actividad turística
La presencia de sargazo representa uno de los desafíos para los establecimientos ubicados frente al mar. La acumulación de la macroalga obliga a mantener labores de limpieza y genera gastos operativos adicionales, mientras que las condiciones de las playas pueden influir en la experiencia de los visitantes.
A este problema se suman los precios de los servicios y la reducción de conexiones aéreas. Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo, señaló que estos factores se combinan con el crecimiento de las rentas vacacionales y las dificultades para sostener la demanda turística.
Menos vuelos y visitantes presionan a los negocios
La conectividad aérea también figura entre los factores que afectan a Tulum. Entre enero y julio de 2026, el aeropuerto internacional del destino registró una disminución de 33% en el número de pasajeros respecto del mismo periodo de 2025, según datos retomados en un análisis publicado por El País.
La menor afluencia repercute en los establecimientos que dependen del turismo, especialmente en los negocios de la zona costera. Durante un recorrido reportado por EFE, se observaron hoteles y restaurantes cerrados, anuncios de venta o renta y una actividad comercial limitada en distintos puntos de la zona hotelera.
La recuperación depende de varios factores
La evolución de la ocupación durante los próximos meses será relevante para medir la recuperación del destino ante el inicio de la temporada alta de invierno. La llegada de visitantes, la disponibilidad de vuelos, los precios y las condiciones de las playas serán variables que el sector deberá seguir de cerca.
Los datos disponibles muestran una contracción respecto de los niveles registrados a comienzos de año, pero no permiten atribuirla exclusivamente al sargazo. La conectividad, los costos y la competencia entre destinos también forman parte del escenario que enfrenta la actividad turística de Tulum.