Eutanasia en México gana respaldo mientras el Congreso mantiene congelada su regulación

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Redacción

La eutanasia activa continúa prohibida en México, pero el debate para legalizarla tomó fuerza en los últimos días tras la primera marcha nacional por la muerte digna, realizada el 28 de agosto en la Ciudad de México, y el respaldo expresado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada. La mandataria informó el 31 de agosto que una encuesta encargada por su administración encontró que 86 por ciento de las personas consultadas está a favor de legalizarla en casos específicos.

La legislación federal mantiene vigente el artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud, que prohíbe la eutanasia, definida como homicidio por piedad, así como el suicidio asistido. El Código Penal Federal también contempla sanciones para quien auxilie o induzca a otra persona al suicidio.

Qué permite actualmente la legislación

México sí reconoce mecanismos de voluntad anticipada y cuidados paliativos. En la Ciudad de México, la legislación permite que una persona decida no recibir tratamientos o procedimientos destinados a prolongar artificialmente la vida cuando se encuentre en etapa terminal. La propia Ley de Salud capitalina establece que la voluntad anticipada no equivale a provocar intencionalmente la muerte.

La diferencia jurídica es central: la ortotanasia permite evitar la prolongación artificial de la vida y recibir cuidados paliativos, mientras que la eutanasia implica una intervención médica destinada a provocar la muerte a petición del paciente. Por ahora, esta última práctica permanece fuera del marco legal mexicano.

Ley Trasciende busca cambiar el marco federal

La principal propuesta en el debate actual es la Ley Trasciende, impulsada por Samara Martínez, quien presentó la iniciativa ante el Senado y la Cámara de Diputados en octubre de 2025. El proyecto plantea reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para despenalizar y regular la eutanasia bajo determinadas condiciones.

Entre los criterios planteados están ser mayor de edad, conservar la capacidad para tomar decisiones y padecer una enfermedad crónico-degenerativa, terminal, incapacitante o amenazante para la vida. La propuesta también contempla consentimiento libre e informado, valoración médica y respeto a la objeción de conciencia del personal sanitario.

La iniciativa permanecía detenida en la Comisión de Salud del Senado después de haber sido turnada el 25 de noviembre de 2025. En paralelo, el Congreso de la Unión ha recibido otras propuestas para modificar el artículo 166 Bis 21 y establecer reglas para la eutanasia.

La presión aumenta en Ciudad de México

El 28 de agosto, pacientes, familiares y activistas marcharon desde las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes hacia distintos puntos del Centro Histórico para exigir avances en la legislación sobre muerte digna. La movilización estuvo encabezada por Samara Martínez y tuvo entre sus objetivos entregar más de 180 mil firmas en respaldo de la iniciativa.

Después de la movilización, Brugada recibió a representantes de organizaciones y señaló que su gobierno comenzará a construir una ruta de discusión sobre el tema. La mandataria también informó que la encuesta encargada por su administración registró 86 por ciento de respaldo a la legalización de la eutanasia en casos específicos.

El debate también llegó al Congreso capitalino, donde el 31 de agosto se informó sobre una propuesta para incorporar nuevos derechos de pacientes en estado terminal dentro de la Ley de Voluntad Anticipada. Sin embargo, la eutanasia activa continúa prohibida a nivel federal y una eventual regulación requiere modificaciones legislativas.