Redacción
Quintana Roo, 13 de agosto de 2026.- El impacto del sargazo mantiene bajo presión a los ecosistemas costeros de Quintana Roo durante esta temporada, debido al volumen de macroalga que llega al litoral y a los efectos que puede generar cuando se acumula y comienza a descomponerse. Investigadores de la UNAM han advertido sobre posibles daños en arrecifes y pastos marinos, mientras autoridades mantienen acciones de contención y recolección.
El fenómeno no es nuevo, pero la cantidad de biomasa registrada en el Atlántico durante 2026 ha elevado la atención científica. La UNAM estimó que este año podrían llegar al Atlántico alrededor de 40 millones de toneladas métricas de sargazo y señaló que el comportamiento de las corrientes dificulta determinar con anticipación cuánto arribará a las costas mexicanas.
Impacto del sargazo en la calidad del agua
Los efectos del sargazo aumentan cuando grandes acumulaciones permanecen en la costa y se descomponen. Este proceso puede modificar las condiciones del agua y reducir el oxígeno disponible, mientras la materia orgánica altera el entorno de organismos marinos. Una iniciativa presentada ante el Congreso federal también identifica entre los impactos de la descomposición la disminución de oxígeno y la alteración de hábitats marinos.
La calidad del agua forma parte del monitoreo ambiental que realizan instituciones científicas en el Caribe mexicano. La plataforma SIMAR, de la Conabio, mantiene sistemas de alerta para sargazo, calidad del agua marina, blanqueamiento de corales y otros fenómenos que afectan los ecosistemas costeros.
Efectos del sargazo sobre arrecifes y pastos marinos
Los arrecifes coralinos se encuentran entre los ecosistemas que requieren mayor vigilancia. Especialistas de la UNAM han señalado que la llegada de grandes cantidades de sargazo a las costas de Quintana Roo constituye un problema ambiental por sus posibles efectos sobre arrecifes y pastos marinos.
El riesgo ambiental depende de factores como la cantidad acumulada, el tiempo que permanece el material y las condiciones oceanográficas. Por ello, los especialistas advierten que no basta con medir el volumen de sargazo en mar abierto: también es necesario conocer su trayectoria y anticipar dónde puede concentrarse.
Manglares bajo vigilancia ambiental
Los manglares forman parte de los ecosistemas costeros que enfrentan presiones ambientales en Quintana Roo. Un diagnóstico de la Procuraduría de Protección al Ambiente estatal identifica a manglares, arrecifes y selvas entre los ecosistemas estratégicos amenazados por diferentes factores de deterioro ambiental.
Ante la temporada de arribazón, las autoridades mantienen barreras y labores de recolección para retirar la macroalga antes de que llegue a la costa. En enero, la Secretaría de Marina informó que mantenía desplegadas unidades y barreras para atender el fenómeno en municipios como Cancún, Puerto Morelos, Cozumel, Solidaridad, Tulum y Othón P. Blanco.
Quintana Roo refuerza el monitoreo
En abril, Semarnat y el Gobierno de Quintana Roo anunciaron el fortalecimiento de la estrategia de atención mediante monitoreo satelital, contención y acciones en territorio. También se informó sobre la incorporación de un nuevo buque sargacero con capacidad prevista de hasta 600 toneladas diarias.
El monitoreo busca anticipar los arribos y reducir la cantidad de biomasa que alcanza las zonas costeras. Para 2026, la UNAM mantiene el seguimiento mediante imágenes satelitales, GPS y drones, mientras autoridades federales y estatales continúan con las labores de contención y recolección.