Sheinbaum releva a Víctor Rodríguez Padilla y nombra a Juan Carlos Carpio para enfrentar la deuda de Pemex.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el relevo en la dirección general de Petróleos Mexicanos y confirmó la salida de Víctor Rodríguez Padilla, quien será sustituido por Juan Carlos Carpio Fragoso, hasta ahora director corporativo de Finanzas de la petrolera. El cambio fue informado este jueves como parte de una reestructuración interna enfocada en atender la situación financiera de la empresa estatal.
De acuerdo con la mandataria, la salida de Rodríguez Padilla no derivó de un despido, sino del cumplimiento de un acuerdo previo para encabezar la petrolera durante un periodo de un año y medio. Tras dejar el cargo, el exdirector asumirá la dirección del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL).
El nombramiento de Carpio Fragoso todavía deberá ser ratificado por el Consejo de Administración de Pemex, aunque desde el Ejecutivo federal se adelantó que la transición busca mantener continuidad operativa en la empresa. Sheinbaum señaló que el equipo técnico integrado durante la gestión saliente permanecerá en funciones.
Cambio con enfoque financiero
El relevo ocurre en un contexto de presión financiera para Pemex. La petrolera mantiene una deuda estimada entre 75 mil y 79 mil millones de dólares, además de pérdidas por 46 mil millones de pesos reportadas durante el primer trimestre de 2026.
El nuevo director general cuenta con experiencia en finanzas públicas y manejo de deuda. Antes de integrarse a Pemex, colaboró con Sheinbaum durante su administración en el gobierno de la Ciudad de México, principalmente en áreas relacionadas con planeación financiera y control presupuestal.
El perfil financiero de Carpio Fragoso se interpreta como una señal de que el gobierno federal priorizará el saneamiento económico de la empresa en medio de la presión por pagos a proveedores, vencimientos de deuda y costos de operación.
Reformas y proyectos pendientes
Durante la administración de Rodríguez Padilla se concretó la reforma constitucional que redefinió a Pemex como empresa pública del Estado. El cambio incluyó la eliminación de varias subsidiarias para centralizar operaciones y reducir costos administrativos.
El nuevo titular también heredará la operación de los proyectos estratégicos de refinación impulsados por el gobierno federal, entre ellos la Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, que actualmente procesa más de 230 mil barriles diarios de crudo.
Pemex enfrenta además retos vinculados con la caída en la producción petrolera, la necesidad de incrementar la capacidad de refinación y las presiones derivadas del mercado internacional de hidrocarburos. El relevo en la dirección ocurre mientras la empresa mantiene su posición como la petrolera más endeudada del mundo.
RDC
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