Diputados aprueban en lo general reforma electoral “Plan B” con 377 votos; avanza iniciativa impulsada por el Ejecutivo federal.
La Cámara de Diputados aprobó el 8 de abril, en lo general, la reforma electoral denominada “Plan B”, impulsada por el Ejecutivo federal, con 377 votos a favor y 102 en contra, tras su discusión en el Pleno en la Ciudad de México.
Con mayoría legislativa, el proyecto de decreto plantea modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución. La discusión se realizó un día después de que las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral avalaran el dictamen con 60 votos a favor y 13 en contra.
Cambios propuestos en la reforma
Entre los puntos centrales, la reforma establece límites en las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales, quienes no podrían percibir ingresos superiores a los de la titular del Ejecutivo federal. Además, plantea fijar un máximo de 15 regidores en los ayuntamientos para reducir el gasto en gobiernos municipales.
Te puede interesar:
Durante el debate, el diputado Víctor Hugo Lobo Román, presidente de la Comisión de Reforma Política-Electoral, sostuvo que el proyecto forma parte de un proceso de ajuste institucional. Por su parte, Leonel Godoy Rangel, legislador de Morena, afirmó que la iniciativa busca eliminar privilegios en congresos locales y ayuntamientos.
Posturas y cuestionamientos de la oposición
Legisladores de oposición han cuestionado el alcance de la reforma, al considerar que podría afectar el funcionamiento de los órganos electorales y la representación política a nivel local. Durante la discusión, se señalaron riesgos relacionados con la reducción de estructuras municipales y la posible concentración de decisiones.
En contraste, el diputado Amadeo Espinosa Ramos, del Partido del Trabajo, defendió que los cambios permitirían disminuir el gasto público y redirigir recursos a otros rubros, como infraestructura y programas sociales.
Antecedentes del “Plan B”
La iniciativa forma parte de un paquete de reformas impulsadas desde el Ejecutivo federal en materia electoral. Propuestas similares han generado debate en legislaturas anteriores, particularmente en torno a la autonomía de los organismos electorales y la reorganización de estructuras administrativas.
El dictamen aprobado en lo general continuará su proceso legislativo con la discusión en lo particular, donde se podrán presentar reservas y modificaciones específicas al contenido del proyecto.