Díaz-Canel advierte resistencia ante amenazas de Estados Unidos

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Escalada de declaraciones entre La Habana y Washington

Díaz-Canel publicó en la red social X que “cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”, en respuesta a lo que calificó como amenazas constantes desde la Casa Blanca. El mandatario cubano acusó a Estados Unidos de intentar derrocar el orden constitucional mediante presión económica y aislamiento prolongado.

El posicionamiento ocurre tras declaraciones recientes de Trump, quien afirmó que su gobierno actuará “muy pronto” respecto a Cuba y ha sugerido incluso la posibilidad de intervenir o “tomar” el control del país.

Por su parte, Rubio sostuvo que la economía cubana enfrenta una crisis estructural y señaló que el sistema ha dependido históricamente de subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela, lo que —según dijo— evidencia la necesidad de cambios políticos en la isla.

Crisis económica y presión internacional

Las declaraciones se dan en un contexto de deterioro económico en Cuba, marcado por apagones, escasez de combustible y protestas sociales. En los últimos días, la isla registró cortes eléctricos masivos derivados de la falta de suministro energético y limitaciones en su infraestructura.

El gobierno cubano atribuye parte de esta situación al endurecimiento de sanciones estadounidenses, particularmente las restricciones a la importación de petróleo, mientras que Washington responsabiliza a la gestión interna del sistema político y económico cubano.

Trump ha intensificado la presión sobre la isla mediante medidas que limitan el acceso a combustible y financiamiento, lo que ha agravado la crisis energética y de servicios básicos.

Antecedentes de tensión bilateral

Las relaciones entre ambos países han estado marcadas por el embargo económico impuesto por Estados Unidos desde la década de 1960, así como por ciclos de acercamiento y confrontación. En meses recientes, el gobierno cubano ha negado la existencia de negociaciones formales con Washington, limitando los contactos a temas migratorios.

En paralelo, funcionarios estadounidenses han insistido en la posibilidad de un cambio de régimen como vía para resolver la crisis en la isla, lo que ha sido rechazado por La Habana como injerencia en asuntos internos.

Fuente: La jornada